Rosario blindará la noche: el gesto que podría salvarte en un boliche
¿Qué hay detrás del gesto de preguntar por "Ángela" en un bar de Rosario? El protocolo que aprobó el Concejo promete cambiar la noche, pero su alcance depende de algo clave que no todos los locales tienen claro.
El Concejo Municipal de Rosario aprobó este jueves una ordenanza que busca convertir a los locales nocturnos en espacios más seguros para mujeres y diversidades. La norma, impulsada por la concejala Alicia Pino, crea el protocolo "Pregunta por Ángela", una herramienta pensada para prevenir y atender situaciones de acoso, abuso y violencia en ámbitos de nocturnidad.
La iniciativa alcanza a bares, pubs, discotecas, hoteles, moteles y salones de fiestas que decidan adherir de manera voluntaria. El mecanismo es simple: cualquier persona que se sienta en peligro podrá acercarse al personal y preguntar por "Ángela", una señal acordada para pedir ayuda sin alertar al agresor.
¿Cómo funciona la señal de auxilio?
Según el protocolo, la activación puede ser solicitada por la propia víctima, por terceros o por trabajadores del establecimiento. Una vez detectada la situación, el personal deberá contener a la persona, separarla del presunto agresor, garantizarle un espacio seguro y facilitar una salida protegida.
En los casos más graves, el local deberá comunicarse con la Policía, el 911, la Línea 144 o la línea municipal de género. La norma apunta a prevenir episodios de acoso, violencia física, sexual, psicológica o por sumisión química en entornos nocturnos.
El respaldo de la concejala
Durante el tratamiento en el recinto, Pino fundamentó la necesidad de la medida: "Estamos ante un recrudecimiento de la violencia de género y es necesario que desde el Estado generemos herramientas que permitan prevenir y abordar estos casos. Esta propuesta surge de la necesidad de proteger a las mujeres y diversidades desde una perspectiva de género, reconociendo que este tipo de violencia no es un hecho individual, sino un problema social que exige respuestas institucionales integrales".
La edila agregó que la implementación del protocolo, junto con la capacitación de los equipos de trabajo y la articulación entre organismos, constituye una política activa de prevención y acompañamiento. "Además de ser un elemento para visibilizar la temática, propone un protocolo de actuación y capacitación en el tema a quienes habitan el rubro en la ciudad", concluyó.
La ordenanza no establece sanciones para los locales que no adhieran, pero busca instalar una red de cuidado que involucre tanto a las instituciones como a la comunidad. La pregunta por Ángela ya es una realidad en otras ciudades del país y ahora desembarca en Rosario.