La ordenanza que habilitó los autos de aplicaciones en Rosario ya está aprobada, pero la pelea por las motos recién empieza: un bloque del Concejo presentó su propio proyecto y sumó una exigencia que Uber y DiDi venían esquivando desde 2023.
La discusión por las aplicaciones de viaje en Rosario no se detuvo con la aprobación del marco para los autos. Un bloque de la oposición en el Concejo Municipal presentó un proyecto para habilitar formalmente los traslados en motocicleta a través de plataformas tecnológicas, un servicio que Uber ofrece en la ciudad desde hace alrededor de tres años sin un encuadre normativo propio.
La movida llegó apenas días después de que el cuerpo legislativo diera luz verde a la propuesta enviada por el Poder Ejecutivo, que reguló las plataformas de transporte privado de personas como DiDi y habilitó los viajes en vehículos. Los representantes de La Libertad Avanza (LLA) retomaron el tema de inmediato para incluir a los motovehículos en esa normativa.
El giro respecto del debate inicial es notable: los libertarios ya no buscan derogar la ordenanza 10.544. Ahora apuntan a sumar artículos específicos que ordenen la actividad de quienes manejan motos.
Qué exige el proyecto para los viajes en moto
La iniciativa de LLA tiene un objetivo central: permitir que los usuarios contraten viajes en motovehículos mediante las aplicaciones. Para eso, las empresas deberán estar inscriptas en el registro rosarino, una condición que rige desde la sanción de 2023 y que ni Uber ni DiDi habían adoptado hasta el momento.
El texto también fija requisitos técnicos para los rodados. Entre ellos, una cilindrada mínima de 100 centímetros cúbicos, además de asiento y apoyapiés para el acompañante. En cuanto a los conductores, deberán contar con licencia de clase A2.1 o una categoría superior para poder prestar el servicio.
Hay más condiciones. La reforma establece que los motociclistas solo pueden trasladar a una persona por viaje, un límite que las propias aplicaciones ya venían aplicando. En todos los casos se exige el uso obligatorio de cascos homologados, y queda en manos de quien conduce la responsabilidad de proveer los elementos de protección y de mantenerlos en condiciones adecuadas de higiene.
El punto de los seguros
Uno de los aspectos más sensibles del proyecto aparece en el cuarto inciso del nuevo artículo, dedicado a las coberturas. La normativa pedirá una póliza de responsabilidad civil que contemple de manera expresa el transporte oneroso de pasajeros en motocicletas contratado mediante plataformas tecnológicas.
Esa cobertura deberá incluir también a terceras personas que no son transportadas, siempre de acuerdo con las condiciones que establece la Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN). Se trata de un tema que concentró buena parte de las discusiones previas en torno al transporte privado en la ciudad.
El proyecto queda ahora a la espera de tratamiento en el Concejo, en paralelo a la reglamentación de los cambios aprobados la semana pasada, que la Municipalidad todavía tiene pendiente.