Rosario mueve las fichas con Uber y DiDi: los choferes ya saben qué van a necesitar
El Ejecutivo mandó al Concejo un proyecto para regular Uber y DiDi, y los choferes ya tienen dos requisitos ineludibles. Pero hay un punto que toca directo al bolsillo de los pasajeros.
El municipio de Rosario dio un paso decisivo en el tablero de la movilidad urbana: envió al Concejo un proyecto para regular Uber, DiDi y las demás aplicaciones que hoy funcionan sin marco legal en la ciudad. La movida busca reformar la Ordenanza 10.544, que hasta ahora solo regula taxis y remises, y meter en el esquema a las plataformas que conectan pasajeros con conductores particulares.
La propuesta, que llegó al Palacio Vasallo este jueves, apunta a que el municipio pueda controlar de verdad un servicio que creció al margen de las normas. El texto no solo alcanza a las empresas: también fija exigencias para los conductores y cambia reglas del juego para los taxis y remises tradicionales.
Qué tendrán que cumplir las empresas y los choferes
Las compañías que operen en Rosario deberán anotarse sí o sí en un registro municipal y aceptar las condiciones que fije la nueva normativa. Del lado de los conductores, el proyecto pide dos requisitos centrales: licencia de conducir profesional y un seguro específico para transportar personas.
Además, los vehículos tendrán que pasar por inspecciones periódicas para verificar que estén en condiciones de seguridad. Son los tres pilares que el Ejecutivo quiere instalar para dejar atrás la informalidad.
El respaldo político y la frase que marca el cambio de época
La presidenta del Concejo, María Eugenia Schmuck, contó que el proyecto nació de un ida y vuelta entre el Ejecutivo, los concejales y los distintos actores del transporte. Y fue tajante al describir el nuevo escenario: “Estamos ante una realidad que ha superado cualquier deseo y cualquier posición ideológica”, sostuvo.
Para la funcionaria, el cambio de hábitos de los rosarinos y la elección masiva del público vuelven impostergable la actualización de las reglas. La frase deja ver que la discusión ya no pasa por si las aplicaciones deben o no existir, sino por cómo se las encuadra.
Tarifas: el cambio que toca el bolsillo de los pasajeros
El proyecto también mete mano en el régimen tarifario. Cuando un taxi o remise se pida por una aplicación, el esquema se flexibilizará: habrá un precio mínimo equivalente a un boleto del transporte urbano de pasajeros, pero ningún tope máximo. Es decir, el viaje podrá costar más, y el valor lo definirá el mercado o la plataforma.
Distinto es el caso de los taxis que se toman directamente en la calle. Ahí no cambia nada: el Concejo seguirá fijando la bajada de bandera y el costo de la ficha, como viene haciendo hasta ahora.
Con el proyecto ya en manos de los ediles, se abre la discusión en el recinto. Lo que está claro es que Rosario se encamina a dejar de mirar para otro lado frente a un fenómeno que ya es parte de la vida cotidiana de miles de vecinos.