Rosario recuperó 807 hectáreas de islas: qué había adentro del campo usurpado durante 20 años
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Rosario recuperó 807 hectáreas de islas: qué había adentro del campo usurpado durante 20 años

Rosario recuperó un campo de islas que estuvo ocupado dos décadas: los terraplenes que lo atravesaban y el dato que lo vuelve un antecedente para todos los humedales del país.

Después de casi dos décadas de denuncias, expedientes y hasta un "velatorio" en plena isla, la Municipalidad de Rosario concretó esta semana la restitución de 807 hectáreas de humedal del Paraná que estaban en manos de un privado. La cifra equivale a seis veces la superficie del Parque Independencia.

El cierre de la disputa no pasó desapercibido para las organizaciones ambientales que la sostuvieron desde el primer día. Para Jorge Bártoli, referente de Paraná no se toca, el caso excede la recuperación de un terreno: se trata de un antecedente sobre cómo se controla y se cuida el ecosistema, y de un ejemplo de lo que puede lograrse cuando el Estado, la Universidad y las organizaciones empujan para el mismo lado.

"El caso del Legado Deliot y la Reserva Los Tres Cerros fue hasta ahora una grave afectación ambiental y una agresión a todos los rosarinos que se convierte también en un caso testigo por la construcción de terraplenes en los humedales, el avance de la frontera agropecuaria, ganadera a inmobiliaria", afirmó Bártoli a Rosario3.

Y siguió: "Es un caso testigo porque involucra a las cuestiones patrimoniales, a lo más negativo de la actividad ganadera y un acto de usurpación escandaloso".

El día que un pescador se topó con el terraplén

El primer alerta no vino de un expediente sino del agua. En 2008, kayakistas y pescadores empezaron a notar que varios ríos y arroyos interiores detrás del Charigüe aparecían cortados por terraplenes. Sobre esas estructuras, según las denuncias, se montaban caminos y se secaban lagunas para convertir el humedal en campo apto para la ganadería.

Jeremías Müller, ingeniero agrónomo y pescador con mosca, fue uno de los que detectó la irregularidad. "Yo iba a pescar por el Paranacito y entrando al zanjón del arroyo De la cruz me encontré con un terraplén. Fuimos a documentar y a sacar fotos. Después, averiguando, nos enteramos que formaba parte de un campo que había sido usurpado y que en realidad era de la Municipalidad", recordó.

En julio de ese año, el diario Crítica de la Argentina publicó un informe sobre las obras ilegales. Para Müller, el daño fue más allá de la ocupación: "No conforme con usurpar un lugar, generó un daño ambiental irreparable, que es interferir una vía de escurrimiento natural que inundaba un valle para la cría de peces. Eso está prohibido por ley y genera una externalidad negativa cuyo impacto se ve muchos años después".

El pescador también apuntó contra la lentitud de los procesos: "Vos provocás un daño ambiental y después la ciudadanía o el Estado te lo reclama pero mientras tanto usurpás y estás 20 años engordando vacas con un bien ajeno. Tiene que invertirse eso porque nadie paga lo perdido".

De la lancha de Protección Civil al expediente judicial

La primera inspección municipal sobre esos lotes se realizó en 2011, aunque las denuncias públicas por la ocupación y los terraplenes ya se acumulaban desde al menos 2008. El reconocimiento oficial se hizo a bordo de la lancha de Raúl Rainone, entonces director de Protección Civil, junto a Eduardo González, por ese momento en el área de Planeamiento, y Raúl Álvarez, de Catastro, cuya presencia era clave para orientarse en una zona de islas difícil de ubicar.

Los planos del loteo del Charigüe mostraban 17 lotes que habían pertenecido a Carlos Deliot y que fueron donados al Estado local en la década del 40. El ocupado por el empresario Enzo Mariani era el más grande, de 800 hectáreas. Los otros, más chicos, sirvieron después para crear la Reserva Los Tres Cerros.

La cronología de la pelea colectiva tiene mojones claros: en 2012 arrancaron las reuniones y la recopilación de documentación; en 2013 se conformó por decreto la comisión del Legado Deliot; en 2016 salió el primer fallo a favor de la Municipalidad y en 2021 llegó la sentencia contra la usucapión que había presentado Mariani. Recién ahora ese recorrido judicial se tradujo en la restitución efectiva de las tierras.

Entre los pasos que destrabaron el final aparecen los embargos trabados contra el empresario, que encausaron la devolución del campo porque la sentencia en su contra ya no tenía vuelta atrás.

Acampes, escraches y un velatorio en el arroyo

Paraná no se toca fue una de las primeras agrupaciones en unificar las denuncias sueltas y darles forma de reclamo formal. En 2012 llevó adelante acampes, escraches y hasta un "velatorio" del arroyo tabicado y cerrado en las islas, una puesta en escena que buscaba visibilizar lo que consideraban la muerte de un curso de agua.

Con el correr de los años se sumaron el Taller Ecologista, el Taller de Comunicación, la Asociación Rosarina de Pesca con Mosca, Mundo Aparte y la Multisectorial de los Humedales. El respaldo de peso llegó de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), que empezó a trabajar en un plan de manejo de las otras 400 hectáreas de la reserva.

"Ese fue un paso importantísimo. A lo largo de los años, hubo peleas y conflictos, pero todos empujamos para el mismo lado y se llegó bien", celebró Bártoli.

El referente ambiental también repartió responsabilidades: "Argentina no tiene una ley de humedales a nivel nacional, pero siempre dijimos que le cabe una gran responsabilidad en la protección de estos territorios a las provincias y a los municipios, con las normas que tienen a mano que no son pocas".

Y reconoció el rol del Estado local: "Si las organizaciones no armábamos en su momento un gran conflicto y una enorme presión, hoy esas tierras se perdían. Pero también reconozco que la Municipalidad, cuando la intendenta Mónica Fein tomó el reclamo, constituyó la comisión del Legado Deliot e inició las primeras acciones legales".

"Eso se sostuvo en el tiempo, con altas y bajas, y se convirtió en una política de Estado. Y en esta última etapa hubo una acción jurídica muy fuerte de la Municipalidad", agregó.

Un convenio para una transición ordenada

Juliana Conti, de la Secretaría de Legal y Técnica del municipio, confirmó que el conflicto llevaba dos décadas y que, para no estirarlo más, se abrió un diálogo entre las partes. "Firmamos un convenio para hacer una transición ordenada", señaló en el programa El Contestador (Radio 2).

"Ya no hay ninguna discusión y (el empresario) desiste de seguir con nuevas medidas. No queríamos dilatar más esta posibilidad del ingreso al campo y ver cómo está el lugar y qué vamos a hacer de acá en más", agregó sobre las 807 manzanas en medio del humedal.

Qué es la Reserva Los Tres Cerros

Los otros lotes del Legado Deliot conforman la Reserva Los Tres Cerros, donde la Multisectorial Legado Deliot trabaja desde hace años "por la recuperación y puesta en funcionamiento de este espacio", según informaron desde el Taller Ecologista.

Allí se realizan visitas guiadas y educativas para dar a conocer la biodiversidad de la reserva. El nombre surgió de un concurso y remite a los primeros pobladores de la zona: "Los Tres Cerros refiere a montículos de tierra construidos por las comunidades prehispánicas que habitaban el Delta y los sectores naturalmente elevados de las islas, como albardones y médanos, pero también hicieron montículos de tierra conocidos localmente como cerros o cerritos, donde instalaron sus asentamientos y enterraron a sus muertos", detallaron.

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