Rosario se blinda antes de El Niño: 12 estaciones y un comando que ya vigila los arroyos
Rosario ya tiene en marcha el operativo para la temporada de lluvias: 12 estaciones meteorológicas, un comando de emergencia y multas de hasta 100.000 unidades para quien obstruya los desagües. Pero hay un factor que el plan no controla y preocupa.
Con la mira puesta en una temporada de lluvias que promete superar los promedios históricos por el fenómeno de El Niño, la Municipalidad de Rosario presentó un plan de prevención que mezcla obras hidráulicas, monitoreo meteorológico, controles sobre los desagües y la activación de un comando para coordinar emergencias. El período de mayor riesgo se extiende entre octubre y marzo, con las zonas bajas y los alrededores de los arroyos Ludueña y Saladillo en la lista de prioridades.
Al escenario de precipitaciones abundantes se suma otro factor que preocupa: el aumento del caudal del río Paraná. Con el río alto, el agua de lluvia encuentra menos espacio para escurrir por los conductos pluviales y los cursos que cruzan la región, lo que eleva la chance de anegamientos y desbordes.
El diagnóstico que expuso el municipio pone números sobre la mesa: Rosario recibe aportes de una cuenca de unas 450.000 hectáreas ubicada entre los arroyos Saladillo y Ludueña. La combinación de lluvias intensas con un Paraná crecido es la que enciende las alarmas.
El mapa de las obras: qué se limpió y qué falta
El intendente Pablo Javkin informó intervenciones sobre 53,5 kilómetros de cursos y estructuras de drenaje, con tareas distribuidas en el arroyo Ludueña, el canal Ibarlucea, el canal Salvat y distintos tramos de Circunvalación, entre otros puntos.
En el Ludueña, la limpieza y canalización abarcaron 3,5 kilómetros y se sumaron a la extracción de 1.500 toneladas de residuos en la zona noroeste. El canal Ibarlucea, con 17 kilómetros de extensión, y el Salvat, con otros 13 kilómetros contemplados en el plan, también tuvieron sus intervenciones detalladas.
La Municipalidad sumó 5,2 kilómetros de canales de Circunvalación, aunque aclaró que esas tareas corresponden al ámbito nacional. Además, detalló trabajos sobre otros 14,8 kilómetros de canales repartidos entre el norte, el noroeste y el sur de la ciudad.
El mantenimiento de los desagües urbanos es otro de los pilares. La presentación consignó 124.302 metros lineales de limpieza y rectificación de zanjas y 13.134 captaciones o sumideros intervenidos en lo que va del año. Las tareas se reparten entre las áreas municipales de Ambiente e Hidráulica y Aguas Santafesinas, según cada caso.
En cuanto a infraestructura nueva, el municipio informó que durante 2026 proyectó o ejecutó 33.000 metros lineales de desagües pluviales y la incorporación de 1.221 unidades de captación y sumideros. Los sectores mencionados incluyen Empalme Graneros, Tiro Suizo, Triángulo, Las Delicias, Las Heras, Lomas de Alberdi, Uriburu y La Guardia.
Las obras provinciales y la defensa de los barrios vulnerables
El plan también contempla intervenciones estructurales a cargo del gobierno provincial. Una de las más relevantes es la protección de la cascada del Saladillo, entre Rosario y Villa Gobernador Gálvez, para frenar la erosión y resguardar conexiones estratégicas como el puente Molino Blanco y la avenida Circunvalación.
Sobre el arroyo Ludueña se realizó una intervención de alrededor de 52 kilómetros, que incluye limpieza, restitución de perfiles y trabajos sobre la represa, con una inversión provincial informada de más de 924 millones de pesos.
Otra de las obras detalladas es la reconstrucción del terraplén sur, una barrera que protege a las viviendas y las familias de la zona frente a las crecidas del arroyo Saladillo. Los trabajos incluyeron la construcción de un nuevo terraplén, la unificación de zanjas, la colocación de alcantarillas y la limpieza de canales y zanjones.
La Municipalidad identificó los márgenes de los arroyos y las áreas más bajas como los sectores de mayor vulnerabilidad, y allí concentra buena parte de las tareas preventivas.
Emergencia hídrica y multas para quienes obstruyan los drenajes
La presentación incluyó medidas vinculadas con el decreto de emergencia hídrica y la adhesión a la ley provincial 14.477, que declaró la emergencia en todo el territorio santafesino por los efectos de El Niño. Esa normativa facilita la asignación de recursos para obras de infraestructura, desagües, canalizaciones y refuerzo de defensas.
Entre las disposiciones anunciadas aparecen sanciones más severas para quienes arrojen residuos fuera de los lugares habilitados, abandonen objetos que puedan obstruir los drenajes o incumplan las tareas de mantenimiento de malezas en las veredas. También se prevé actuar sobre construcciones ilegales que bloqueen zanjas, canales u otros sistemas de evacuación.
El municipio recordó que las obstrucciones de los drenajes a cielo abierto pueden sancionarse con multas de entre 150 y 100.000 unidades fijas, además del eventual cobro de los costos de remoción.
El objetivo es reducir los obstáculos que dificultan el escurrimiento durante las lluvias intensas. Sin embargo, la limpieza de los desagües y la infraestructura hidráulica forman parte de una respuesta más amplia que también depende de la magnitud de las precipitaciones, el nivel de los cursos de agua y las condiciones de cada sector.
Doce estaciones meteorológicas y un comando de emergencia
Otro de los anuncios fue la incorporación de 12 estaciones meteorológicas: una por cada distrito y otras seis en barrios considerados críticos, entre ellos Empalme Graneros y Las Flores. Según la presentación, esos datos permitirán identificar con mayor precisión dónde se registran las precipitaciones más intensas y orientar los recursos hacia esos sectores.
El plan también contempla la puesta en funcionamiento del Comando Operativo de Emergencia (COE), destinado a coordinar tareas de prevención y respuesta. Entre sus funciones se mencionaron el monitoreo continuo de puntos críticos, la difusión de pronósticos e impactos esperados y la capacitación territorial mediante talleres y charlas en los distritos, junto con clubes de río, vecinales y organizaciones barriales.
El municipio incorporó además un esquema de alertas meteorológicas por colores, con umbrales de lluvia y viento para la región. La clasificación busca facilitar la comunicación del nivel de peligro y orientar las medidas de autoprotección ante tormentas.
Qué recomienda la Municipalidad a los vecinos
El municipio pidió colaboración para evitar obstrucciones y reducir riesgos durante los temporales. Entre las recomendaciones figuran sacar la basura entre las 19 y las 21, revisar canaletas y desagües y retirar de balcones, patios y terrazas objetos que puedan volarse, como macetas, chapas y adornos.
También difundió el número 103 para emergencias relacionadas con inundaciones, calles anegadas, tormentas severas, caída de árboles o ramas de gran tamaño, postes inclinados, cables sueltos, columnas eléctricas con chispazos y derrumbes de estructuras o mampostería.
La previsión de una temporada con lluvias superiores a los valores habituales plantea un desafío para la infraestructura y la capacidad de respuesta de Rosario. El plan reúne obras, mantenimiento, monitoreo y organización de emergencias, mientras que su efectividad dependerá tanto de la ejecución de esas tareas como de la evolución concreta del clima y del comportamiento del río Paraná y los arroyos de la región.