Rosario se hartó: 50 mil personas marcharon contra el ajuste que vacía la universidad
Salieron a la calle bajo la lluvia, con carteles que hablaban de deudas y de un futuro que se apaga. La marcha universitaria en Rosario mostró una postal que muchos no esperaban ver: la ciencia, el estudio y el hartazgo caminando juntos. ¿Qué encontraron en el Monumento?
La quinta Marcha Federal Universitaria reunió a unas 50 mil personas en Rosario, que marcharon bajo la lluvia desde la plaza San Martín hasta el Monumento para exigir que el Gobierno cumpla la ley de financiamiento universitario. La protesta, convocada por la Multisectorial que integra la UNR, gremios docentes y no docentes, estudiantes y organizaciones sociales, se desarrolló de forma pacífica, sin intervención policial.
La lluvia no dio tregua. Cayó puntual a las 16.15, justo cuando arrancaba la movilización. La cabecera llevaba una bandera con la consigna que unificó los reclamos: "Por la educación, la soberanía y la democracia". Bajo ese paraguas —literal— confluyeron las demandas: el cumplimiento de la ley de financiamiento universitario, ratificada en el Congreso y en la Justicia, y la ley de tierras, ligada al reclamo histórico por Malvinas.
La columna avanzó rápido por San Luis para unir la plaza San Martín con el Monumento. Cada tanto se detenía. Una chica le mostraba a una amiga la foto de un cartel que había sacado con el celular: "La Universidad me permite estudiar lo que amo". Los mensajes se multiplicaban: "Con fascismo no hay patria", "Universidad pública y gratuita", "¿Por qué tanto miedo de educar al pueblo?", "Milei no es tu ley, es la ley, cumplila", "Que ser educado no implique quedar endeudado".
"Estamos furiosos"
El secretario general de la UNR, Guillermo Montero, caminó en la columna principal y describió el impacto de un ajuste sostenido durante tres años. "La situación es espantosa. Queremos pensar en el futuro, en la Argentina que soñamos, pero con este presupuesto no vamos a poder seguir con muchas actividades. El estado de la universidad es desesperante y también los salarios de los trabajadores, que fueron recortados un 30% en promedio", dijo.
"Se pone voluntad para sostener pero hay un límite. No podemos seguir así y estamos furiosos porque da bronca pensar que da lo mismo cumplir con las leyes o no", agregó.
El actor Darío Grandinetti también se sumó a la marcha. "¿Por qué participo? Es obvio. Parece mentira que hay que explicar que defendemos que se cumpla una ley que se votó seis veces", señaló, y disparó: "Este gobierno es un mamarracho, no respeta nada ni cumple ninguna ley, tampoco la de discapacidad".
El veterano de guerra Julio Más puso el cuerpo por otro de los ejes de la convocatoria: "Cuando la gente no da más hay que tomar una postura y nosotros estamos al lado del pueblo por la soberanía de Malvinas, de nuestras tierras y con los trabajadores, los desocupados, los jubilados y la universidad".
Un cuerpo que se desangra
Damián Verzeñassi, director del Instituto de Salud Socioambiental (InSSA) de la UNR, apeló a su formación médica para graficar la crisis. "Somos como un cuerpo que se desangra. Lo primero que sufre son las extremidades. Se mantiene el cerebro funcionando pero el resto se pierde", describió. Sus investigaciones comprobaron el daño a la salud de la población y la contaminación por agrotóxicos en la región. El instituto intenta sostener una Clínica Ambiental en las islas, pero los salarios ya no alcanzan para financiar los traslados como antes.
Verzeñassi comparó esa situación con el ataque al trabajo sobre plaguicidas de Virginia Aparicio en el INTA. "No es cierto que se deja de investigar en el país, se deja de investigar lo que no le sirve a las corporaciones o las pone en tensión. Por eso el ataque contra la universidad y la ciencia", definió.
Los números de la precarización
Los no docentes pusieron cifras al desfinanciamiento. "Desde diciembre de 2023, estos tres años, tuvimos un aumento promedio de 6 o 7 por ciento. Hay un gran desfasaje con las tarifas de los servicios que subieron hasta casi mil por ciento algunos. Es una situación límite", contó Pedro, que trabaja en la Sede de Gobierno de calle Maipú.
Las categorías van de la 1 a la 7. Pedro está entre las mejores pagas y con antigüedad llega a 1,8 millones de pesos. Evelin, que caminaba a su lado, aclaró que los trabajadores de menor escalafón parten de 700 mil pesos. "No alcanza y tenemos que buscar otro trabajo", dijo ella. "Yo también, eh", acotó él.
Una marea heterogénea
La marcha fue diversa. Adelante se veían dirigentes, profesores, familias y amigos con mates o bicicletas. Más atrás, después de cinco cuadras nutridas, llegaban los centros de estudiantes con colores, batucadas y energía. Los cantitos cambiaban según la orientación política: "Traigan al gorila de Milei para que vea..." mutaba a "traigan al fascista de Milei para que vea", según la cercanía con el peronismo o la izquierda. Pero el reclamo era uno solo.
Además de las facultades, participaron chicos del Politécnico y del Superior de Comercio. Toto tiene 17 años y ya decidió que quiere estudiar derecho en la UNR el año próximo. "No, yo tengo altas expectativas. Desde la escuela, el Superior, nos han dado toda la contención y yo creo que la gente nos va a apoyar ahora y en el futuro", dijo con una sonrisa.
Cerca de las 18.15, dos horas después del inicio, llegaron las últimas columnas al Monumento con los partidos políticos. Desde Ciudad Futura y el Frente Amplio por la Soberanía (FAS) calcularon que salieron de la otra punta después de la lluvia intensa, cerca de las 17, es decir 45 minutos después de los primeros.
Gonzalo García, titular del área de prensa y comunicación institucional de la Universidad, cruzó datos de drones y de organizadores. La estimación conjunta fue de unas 50 mil personas y entre 13 y 15 cuadras de movilización.
Por calle Córdoba bajó entre la multitud una persona con el disfraz de la estrella culona, una de las joyas del streaming del Conicet en el fondo del mar. En el escenario de espaldas al río, dos locutoras celebraron la concurrencia y leyeron el documento consensuado.
"Este gobierno vino a romper un consenso fundamental de la sociedad Argentina que siempre creyó en la educación. Es una política pública que ha sido sostenida por gobiernos muy distintos. El reflejo de esta decisión es el presupuesto presentado por el gobierno, el más bajo de la historia en materia educativa, menos del uno por ciento del PBI", dice el texto federal.
"La universidad pública es una herramienta fundamental de justicia social, movilidad social ascendente y construcción de soberanía nacional", afirma el comunicado, que cita datos: "La pérdida del poder adquisitivo de programas fundamentales como las Becas Progresar, cuyos montos se mantienen congelados en 35 mil pesos desde el año 2024".
"El presupuesto para las universidades nacionales debería incrementarse un 33,4% respecto del proyecto de ley de presupuesto presentado por el Ejecutivo nacional", sigue, y cierra: "Sin educación pública, sin profesionales de excelencia y sin desarrollo científico soberano, no existen posibilidades reales de consolidar un país con equidad, autonomía y desarrollo social".