Rosario: un exprefecto jubilado fue ejecutado mientras trabajaba de chofer y un detalle en su auto desconcertó a los investigadores
Un exprefecto jubilado era chofer de aplicación en Rosario. Lo encontraron baleado en la calle, su auto estaba con las puertas abiertas y su arma, sin usar. ¿Qué pasó en sus últimos minutos? Los detalles que desconciertan a la policía.
Un hombre de 57 años, ex integrante de la Prefectura Naval, fue asesinado de al menos dos disparos en la espalda mientras realizaba viajes para una aplicación en Rosario. El hallazgo de su vehículo con las puertas abiertas y la ausencia de vainas servidas en la escena plantea más preguntas que respuestas sobre un crimen que conmociona a la ciudad.
El cuerpo de Juan Carlos Baini fue localizado por vecinos en la colectora José María Rosa, en la intersección con 5 de Agosto, frente al predio del inconcluso Hospital Regional Sur. Ante el alerta, efectivos policiales acudieron al lugar y encontraron la escena del crimen.
Junto al cuerpo yacía su automóvil, una Renault Kangoo, que presentaba un detalle llamativo para los investigadores: estaba con las puertas abiertas. Este elemento se convirtió en una pieza fundamental para intentar reconstruir los últimos momentos de la víctima antes de que le quitaran la vida.
¿Un crimen limpio?
Las pericias iniciales en el lugar arrojaron un dato inquietante: no se hallaron vainas servidas (los casquillos vacíos que expulsa un arma de fuego al disparar) en la vía pública. Esta circunstancia añade un velo de misterio sobre la mecánica precisa del ataque, sugiriendo la posibilidad de que los asesinos hayan recogido las evidencias balísticas.
La complejidad del caso motivó que la Unidad de Violencias Altamente Lesivas (Uval) de la policía santafesina tomara intervención para llevar adelante la investigación.
Baini, oriundo de Villa Gobernador Gálvez, se había retirado de la Prefectura Naval Argentina en el año 2015. Aunque cobraba una jubilación, los ingresos no le alcanzaban, por lo que había decidido trabajar como conductor para aplicaciones de viajes, actividad que se había transformado en su principal sustento económico junto a su esposa.
La pistola que no pudo usar
Un dato revelador surgió de la investigación: la víctima portaba, de manera legal, una pistola calibre 45 en su cintura. Sin embargo, los investigadores determinaron que los atacantes no le dieron oportunidad de desenfundarla o defenderse.
El ataque fue rápido y por la espalda. Cuando la policía llegó al lugar, el arma reglamentaria de Baini se encontraba tirada en el suelo, junto a su cuerpo, sin haber sido utilizada.
El crimen del exprefecto, un hombre que buscaba un ingreso extra en su jubilación manejando, dejó al descubierto una vez más los niveles de violencia en las calles de Rosario. Las autoridades trabajan ahora para esclarecer si se trató de un intento de robo que terminó en tragedia, o si existen otros motivos detrás de esta ejecución.