Rutas 81 y 95 en Formosa: el clamor por obras que no llega y la promesa incumplida
¿Sabías que las rutas 81 y 95 de Formosa están en un estado crítico? Vecinos y productores claman por obras que nunca llegan. Descubrí quiénes son los responsables y qué se está haciendo al respecto.
El norte argentino enfrenta una crisis vial silenciosa que pone en riesgo vidas y negocios. Las rutas nacionales 81 y 95, arterias clave para Formosa, muestran un deterioro alarmante que exige respuestas inmediatas del Estado Nacional.
Un problema que no espera
Miles de formoseños transitan a diario por estas carreteras, soportando baches, falta de señalización y banquinas desmoronadas. Lo que debería ser un viaje seguro se convirtió en una odisea llena de peligros.
La producción, el comercio y la vida social de la región dependen de estas vías, pero la falta de mantenimiento y la escasa inversión estatal agravan una situación que ya es crítica.
¿Dónde están los representantes?
La ciudadanía observa con preocupación la actuación del diputado nacional Atilio Basualdo y del senador nacional Francisco Paoltroni, ambos del espacio libertario y con acceso directo al Poder Ejecutivo. Se espera que esa cercanía se traduzca en gestiones concretas, pero hasta ahora solo hay silencio.
“Las rutas 81 y 95 son de jurisdicción nacional. Su mantenimiento y recuperación requieren respuestas del Estado Nacional. Por eso esperamos que quienes hoy tienen llegada a la Casa Rosada levanten la voz, gestionen las obras y reclamen los recursos que nuestras rutas necesitan”, reclaman vecinos afectados.
El costo de la inacción
La inseguridad vial no solo encarece la logística, sino que atenta contra la vida de los que viajan. Cada día, conductores y pasajeros arriesgan su integridad por culpa de un asfalto que se deshace.
“Cuando se trata de la seguridad y la vida de quienes transitan diariamente por estas rutas, el silencio también es una posición política”, advierten con firmeza los damnificados.
Más que asfalto: una cuestión de federalismo
El reclamo trasciende lo vial y se convierte en un debate sobre la representación. Los legisladores nacionales deben defender los intereses de Formosa, no solo acompañar las decisiones que bajan de Buenos Aires.
“Formosa necesita representantes que gestionen para Formosa. Las bancas nacionales deben servir para defender a nuestra provincia, no solamente para acompañar decisiones tomadas desde Buenos Aires”, concluyen.
La urgencia es clara: la comunidad espera que la promesa de cercanía política se convierta en obras reales, en asfalto nuevo y en soluciones que terminen con el abandono de las rutas 81 y 95.