Rutas que se caen y una propuesta que incomoda: Urquía presiona al Gobierno
Roberto Urquía propone una solución para la Ruta 158 y critica al Gobierno por la economía. ¿Qué dijo sobre los intereses de las fintech y el desvío de fondos?
La crisis vial en Córdoba tiene un nuevo capítulo: Roberto Urquía, uno de los empresarios más poderosos del país, salió a cuestionar la inacción del Gobierno nacional y propuso una solución intermedia para la Ruta 158, mientras la polémica por el desvío de fondos para obras sigue sumando capítulos.
El titular de Aceitera General Deheza (AGD) rompió el silencio en las últimas horas y se metió de lleno en el debate por las rutas nacionales que atraviesan la provincia. Su idea: que la 158 tenga al menos una ampliación en los tramos más complicados, hasta que llegue la tan esperada autovía.
Una idea que ya funciona en Córdoba
En diálogo con Radio Vos, Urquía reveló que mantuvo contactos con la senadora oficialista Carmen Álvarez Rivero, aunque admitió que la legisladora ya no se expresa públicamente sobre el tema. "Siempre le digo: a veces vamos a tener que bajar nuestras apetencias, haciendo una ruta intermedia, a lo mejor, hasta que venga la autovía, y te permita poder pasar", afirmó.
El empresario puso como ejemplo el camino de las Altas Cumbres, que en sus sectores más complicados tiene un carril adicional para que los vehículos lentos puedan correrse y dejar pasar al resto. "Acá se podría hacer algo similar", expresó.
Además, elogió el trabajo provincial en la Ruta 10, al señalar que "está hermosa" y que "esperemos que podamos usufructuarla todos".
El trasfondo: fondos desviados
La propuesta de Urquía llega en medio del escándalo por el desvío de fondos que se recaudan con un impuesto a la venta de combustibles, destinados exclusivamente a obras viales. La Circunvalación de Villa María sin terminar, los baches en la Ruta 9 y el deterioro de la autopista son la cara visible de un problema que afecta a una zona por donde pasan miles de camiones por día.
La economía, bajo la lupa
Pero Urquía no se limitó a las rutas. También describió una situación económica "preocupante en algunos sectores", con un comercio que "no vende" y gente que "trabajó 30 o 40 años" y hoy está endeudada. "No es un problema de que venga un producto chino o sea nacional, directamente no se vende", aseguró.
El exsenador fue contundente: "Con los sueldos no se llega a fin de mes" y "no le alcanza para llegar al 15". En ese contexto, reclamó que la macroeconomía no debe olvidar la micro: "La macro y el equilibrio fiscal son importantes, pero no hay que olvidarse de la micro".
Críticas al Gobierno y a las fintech
Urquía también apuntó contra la llegada de productos extranjeros subsidiados, que "nos están enviando mano de obra de un país extranjero y quitándole trabajo a nuestra gente". Y disparó contra las fintech que cobran hasta un 1.300% de interés anual: "Es una cosa de locos. Eso no hay que permitirlo. El Gobierno está para eso, para que no haya abusos", reclamó.
El empresario confesó que no tiene diálogo con el Gobierno y deseó que "aparezca un movimiento que, en su plataforma, sea positivo para el pueblo argentino", reivindicando el rol del interior: "Argentina es mucho más importante que la gente que vive entre la General Paz y otras avenidas de allá".