Sabrina Rojas estalla contra la prensa: el desesperado pedido para proteger a sus hijos
Tras la salida de Luciano Castro de un centro terapéutico, Sabrina Rojas estalló con un pedido desesperado para proteger a sus hijos. ¿Qué medida legal tiene y qué es lo único que confesó extrañar de su vida pasada?
La salida de Luciano Castro de un centro terapéutico puso el foco mediático en su familia. En medio de esta situación, Sabrina Rojas lanzó un contundente descargo en sus redes sociales para proteger la privacidad de sus hijos menores, revelando incluso que cuenta con una medida legal para ello.
La conductora y actriz utilizó su plataforma de Instagram para expresar su furia. “Que yo comparta momentos con mis hijos en mis redes no significa que los portales tengan derecho a usar la imagen de menores de edad para hacer notas sobre mí o su padre”, comenzó escribiendo en sus historias.
Rojas fue clara al establecer los límites. Aseguró que tiene una medida cautelar para evitar el uso de la imagen de sus hijos y fue contundente: “Mis hijos no son personajes públicos ni parte de ningún contenido mediático”.
Un límite claro para la prensa
La ex pareja del actor dirigió su mensaje directamente a los medios. “Si quieren hablar de mí o Luciano, háganlo. Pero a los chicos déjenlos fuera y cuiden su identidad”, exigió.
Remarcó la diferencia entre su vida privada y el contenido público. “Insisto, estoy orgullosa de ellos y amo compartir momentos con mis niños en mis redes. Pero son mis hijos, mis redes”, aclaró, haciendo una distinción sobre el control de las imágenes.
Su indignación culminó con una crítica general. “Es increíble la poca responsabilidad que hay con respecto a los menores”, finalizó en su publicación, que rápidamente generó reacciones entre sus más de un millón y medio de seguidores.
La nostalgia de la vida en pareja
En otro momento íntimo compartido en redes, Sabrina Rojas reveló un aspecto personal de su vida actual. La conductora se mostró preparando la cena a las 17.30 desde la cocina de su casa y explicó los cambios en su rutina.
Contó que cuando hacía televisión tenía una mujer que la ayudaba con sus hijos, pero que ahora, al no estar al aire, tiene que hacer todo ella. “Ahora tengo que hacer todo yo: llevar y buscar a los chicos al cole, llevar a Fausto a fútbol”, detalló.
La logística familiar la obliga a una organización estricta. “Y cuando vuelve de fútbol, que son las 8 de la noche, no puedo recién ahí ponerme a cocinar porque se hace tardísimo y mañana tienen cole. Entonces, 17.30 empiezo a cocinar”, explicó. Y sentenció: “Cuando una es madre sola, tiene que resolver”.
Sin embargo, fue su reflexión final la que captó la atención. En sus historias, junto a un emoji de risas, escribió: “Cuando uno vive en pareja, se dividen las tareas. Lo único que extraño del matrimonio”.
Este comentario, hecho con cierto tono de ironía, contrasta con su firme postura de proteger a sus hijos de la exposición mediática, mostrando las dos caras de su vida actual: la defensa férrea de su privacidad familiar y la nostalgia por ciertos aspectos prácticos de la vida en pareja.