Sacar el carnet de moto en Río Gallegos: la prueba que nadie esperaba en la costanera
¿Qué llevó a Tránsito Municipal a montar el circuito de evaluación en la costanera y no en el autódromo? La jornada dejó a los aspirantes frente a un escenario inusual.
El área de Tránsito Municipal de Río Gallegos trasladó este jueves su operativo de evaluación práctica para el carnet de conducir motos hasta la costanera, una locación poco habitual para este tipo de exámenes. La jornada se desarrolló durante la mañana y reunió a vecinos de distintas edades que buscan obtener o renovar su habilitación.
La actividad no se realiza normalmente allí: el circuito de pruebas suele montarse en el autódromo. Desde el área municipal explicaron que el cambio respondió a una cuestión logística y confirmaron que las próximas instancias volverán a desarrollarse en el predio habitual.
Un circuito armado para la ocasión
Personal de Tránsito preparó un recorrido específico sobre la costanera. Antes de arrancar, los participantes recibieron las indicaciones sobre el trazado y las condiciones de la evaluación. Según se detalló a TiempoSur durante la jornada, los aspirantes debían completar dos vueltas al circuito siguiendo las pautas del área municipal.
También se hicieron las verificaciones previas reglamentarias. Entre los controles, se revisó el funcionamiento de las luces de las motocicletas.
De la primera práctica al examen
La convocatoria mezcló a jóvenes que se enfrentaban a su primera prueba con adultos que buscaban completar el trámite para manejar motos. Familiares y amigos acompañaron a los aspirantes, y para algunos de los más chicos la instancia tuvo un peso especial: era el primer carnet.
Uno de los jóvenes contó que había empezado a practicar una semana antes. Junto a un amigo usó un espacio detrás de la UMPA para los primeros ensayos y también había recorrido un circuito similar al del autódromo. Su acompañante, que ya tiene el carnet desde hace aproximadamente un año, lo vio preparado, aunque advirtió que los nervios podían jugarle en contra.
Ambos son estudiantes de quinto año de la Escuela Industrial N° 4. Para ellos, la moto es sobre todo una herramienta de movilidad: viven lejos del colegio y el vehículo les facilita el traslado diario.