Sacerdote misionero denunció que la gente se endeuda para pagar luz, comida y remedios
Todos esperaban que la crisis golpeara a los más pobres, pero ahora la ayuda se pide para pagar la luz o el alquiler. Lo que dijo el padre Barros sobre la clase media no te lo esperás.
El vicepresidente de Cáritas Posadas, el padre Alberto Barros, alertó sobre el alarmante crecimiento de familias que recurren a las parroquias por deudas cotidianas, apuntó contra la insensibilidad oficial y analizó el impacto en la clase media y los jubilados.
La crisis económica y el encarecimiento de los servicios básicos transformaron las demandas que reciben las organizaciones sociales y religiosas en la provincia. Barros trazó un panorama preocupante sobre la realidad de los hogares misioneros y advirtió que el endeudamiento familiar dejó de ser una variable macroeconómica para convertirse en un drama cotidiano que destruye los lazos comunitarios.
El sacerdote explicó que el perfil de quienes asisten a las parroquias cambió drásticamente en el último tiempo. "Lo más normal, entre comillas, que es grave y no debería suceder, es que nos pidieran asistencia en alimentos, en ropa. Bueno, ahora el tema es: no puedo pagar esta factura de luz, ¿me pueden ayudar?, tengo problemas con el alquiler, tengo problemas con el gas", describió.
Para el referente de Cáritas, la situación actual no responde a un desajuste temporal, sino a las consecuencias directas del programa económico vigente. Señaló que el incremento de la morosidad y las deudas genera un impacto severo que excede lo material y golpea la estabilidad emocional de la población, provocando cuadros de angustia extrema y tensiones familiares graves.
El retroceso de la clase media y los jubilados
La caída del poder adquisitivo afectó con particular dureza a sectores que históricamente se mantuvieron integrados al mercado de trabajo formal. El sacerdote lamentó el retroceso de la clase media, un sector que tradicionalmente no requería de la asistencia social y que hoy se encuentra desamparado ante la falta de regulación de las tasas de interés y el encarecimiento del costo de vida.
Según la mirada del religioso, existe una responsabilidad ineludible por parte del Estado en la contención de los sectores más vulnerables. Cuestionó con dureza los discursos que minimizan la problemática bajo el argumento de que se trata de decisiones individuales: "Tienen un discurso de un nivel de crueldad, de un nivel de desprecio, un nivel de desinterés, un nivel de burla hacia nuestra gente que es realmente impresionante".
Barros detalló que la demanda actual proviene de sectores que antes lograban sostenerse con sus propios ingresos: "Vemos cada vez trabajadores con más precariedad y lo que no le gusta al oficialismo que se hable, que es que la gente no llega a fin de mes. Hay una clase media que nunca se había acercado a pedir una ayuda y que hoy con mucha vergüenza, pero movida por una necesidad que no pueden enfrentar por sí solos, vienen a pedir".
Y completó su diagnóstico con una denuncia contundente: "Esto es un proyecto criminal, porque en el fondo hay gente que se está muriendo, hay jubilados que se están muriendo por no poder acceder a una adecuada atención de salud, por no poder comprar un medicamento".
La expectativa por la llegada de Francisco
Frente a este escenario de fragmentación social, la Iglesia argentina aguarda con expectativa la visita del Papa Francisco programada para el mes de noviembre. Barros coincidió con el presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Marcelo Colombo, en que el viaje del Sumo Pontífice tendrá un fuerte contenido de acompañamiento a las realidades más complejas del país.
El sacerdote recordó que el pensamiento de Francisco se encuentra alineado con la doctrina social de la Iglesia, que prioriza el bien común y la solidaridad por sobre el individualismo. "Es una visita pastoral que tiene un mensaje social, un mensaje para la sociedad. El Papa habla también en función de la realidad de cada pueblo, y tiene un discurso enraizado en lo más genuino del mensaje de Jesús", anticipó.
Finalmente, Barros hizo un llamado a fortalecer las redes de contención comunitaria para evitar el aislamiento de las personas afectadas por la crisis. "Es un gran momento para volver al nadie se salva solo porque somos un pueblo, una comunidad, y nuestros dirigentes tendrán que ponerse las pilas de verdad para buscar una alternativa que permita salir adelante", insistió.
Después de casi 40 años, el papa León XIV regresará a Argentina el 8 de noviembre.
Preparativos para su histórica visita entran en fase de definición clave. Autoridades coordinan seguridad y orden.https://t.co/t55Y7nRoFR#PapaLeonXIV #Argentina #VisitaPapal pic.twitter.com/qpwprSGmkx
— misionesonline.net (@misionesonline) August 23, 2026