Sáenz movió los hilos en el Senado por el gas, pero ahora Salta espera algo que nadie firmó
Los gobernadores del Norte acompañaron la reforma al gas confiando en un subsidio a la luz para los meses de calor. La ley ya es un hecho, pero la ayuda para las zonas cálidas todavía no tiene resolución ni fecha.
El gobernador Gustavo Sáenz fue el arquitecto político que ordenó a los mandatarios del Norte Grande para destrabar la reforma a la ley de gas en el Senado. El acuerdo incluyó una promesa por las zonas cálidas que aún no tiene forma.
La votación de zonas frías en la Cámara Alta no solo convirtió en ley la reforma del sistema de subsidios al gas: también dejó al descubierto el rol articulador que asumió el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz. Fue él quien convocó y alineó a los mandatarios del Norte Grande para concretar la reunión con Santilli, donde se definió la estrategia política de la negociación.
El planteo fue claro: acompañar la reforma a la ley de gas a cambio del compromiso del Ejecutivo nacional de reconocer las zonas cálidas y otorgar un subsidio a la tarifa eléctrica en los meses de mayor calor.
El mensaje que fijó postura
Horas antes de la sesión del jueves, Sáenz fijó postura pública en sus redes sociales. Calificó el acuerdo como "un reclamo histórico del NOA y el NEA" e instó a los senadores de la región a votar a favor y no romper el quórum.
En el mismo mensaje publicado en la red X, remarcó que la ayuda estatal debe estar dirigida a las familias que realmente la necesitan y advirtió que quienes intentaran dejar la sesión sin quórum deberían explicar esa decisión ante sus propias provincias.
Tensión en el recinto y votación ajustada
Durante el debate, la jornada estuvo marcada por momentos de tensión cuando el interbloque Popular se retiró para intentar frenar el tratamiento y se planteó una moción de cuarto intermedio. Sin embargo, el oficialismo y bloques aliados reunieron 38 votos afirmativos contra 8 para convertir en ley el proyecto —que ya contaba con media sanción de Diputados—, con la oposición de seis radicales, entre ellos el bonaerense Maximiliano Abad, y los dos representantes de Movere Santa Cruz.
Durante la discusión, la senadora salteña Flavia Royón actuó como miembro informante y respaldó la iniciativa. En su exposición detalló las asimetrías del sistema: en la Argentina existen 9 millones de usuarios de gas natural —de los cuales 940.000 pertenecen a la zona fría histórica y 3,36 millones a la zona ampliada—, mientras que 6,21 millones de hogares dependen del uso de garrafas.
Qué cambia para Salta con la nueva ley
Para la provincia, el texto aprobado arroja un escenario con dos situaciones diferenciadas. Por un lado, la Puna continuará dentro del régimen de beneficios junto a la Patagonia y Malargüe, aunque la ley elimina el descuento fijo previo del 50% y delega en el Poder Ejecutivo la facultad discrecional de determinar los porcentajes y alcances concretos.
Por otro lado, en las localidades incorporadas en la ampliación de 2021, la asistencia dejará de otorgarse de manera automática por criterio geográfico y quedará condicionada a los niveles de ingreso y consumo de cada hogar.
La promesa que todavía no tiene resolución
Con la reforma del gas ya sancionada, la atención política en Salta se traslada al cumplimiento del compromiso por las Zonas Cálidas. La norma aprobada no establece por sí misma una tarifa eléctrica diferenciada: la concreción de los subsidios a la luz para el NOA y el NEA quedará en manos de la Secretaría de Energía de la Nación a través de una resolución.
Esa resolución deberá definir los hogares alcanzados, los topes de consumo contemplados y el descuento efectivo en las facturas. Hasta entonces, el beneficio sigue siendo una promesa sin letra chica.