Sáenz Peña: una proteccionista lo siguió hasta los pastizales y lo que vio la dejó helada
Una proteccionista vio a un joven que llevaba una yegua blanca hacia los pastizales, cerca de las vías. No era el dueño, así que lo siguió para ver qué pasaba. Lo que encontró después la obligó a gritar y a sacar el celular.
Una integrante del grupo proteccionista Amo Los Perros denunció haber sorprendido a un joven mientras presuntamente abusaba de una yegua en un descampado del barrio Monseñor de Carlo, en Presidencia Roque Sáenz Peña. El animal tenía una de sus patas atada y parte del episodio quedó filmado.
El hecho habría ocurrido el martes, cerca de las 13.30, en inmediaciones de las calles 6 y 1, en una zona de pastizales próxima a las vías del ferrocarril. La denuncia pública la hizo Marilú Giuggia, integrante de la organización protectora de animales, quien contó que intervino directamente para frenar la situación y después difundió un video que desató una ola de reacciones entre vecinos y usuarios de redes sociales.
La secuencia que encendió la alarma
Según el relato de Giuggia, todo arrancó cuando vio a una persona que llevaba una yegua blanca hacia un sector de vegetación espesa. Al notar que no parecía ser el dueño del animal, decidió seguirlo para ver qué pasaba.
Al acercarse, según su testimonio, se encontró con una escena que calificó como aberrante. La yegua tenía una de sus patas sujeta con una atadura que limitaba sus movimientos, y el presunto agresor había colocado una cubierta de vehículo junto al animal.
“La había maniado, atado con una sola de las patas, y acercado una cubierta de vehículo… la estaba violando”, declaró la mujer al describir lo que aseguró haber presenciado.
Ante esa situación, empezó a gritarle al joven para exigirle que se apartara del animal y lo liberara. La proteccionista sostuvo que actuó pese al temor y el nerviosismo que le provocó la escena, con el objetivo de impedir que continuara el presunto abuso. Parte de lo sucedido quedó registrado en un video que luego difundió la organización.
El señalado sería un adolescente
De acuerdo con la información difundida en un primer momento, el presunto involucrado sería un adolescente de entre 15 y 17 años que se movilizaba en bicicleta. Desde el grupo proteccionista señalaron que, después de la publicación del video, recibieron datos que podrían ayudar a identificarlo. También indicaron que la yegua pertenece a vecinos del barrio.
Hasta el momento no hay confirmación oficial sobre una eventual detención ni sobre la apertura de una causa judicial. La denunciante manifestó su intención de formalizar la presentación ante las autoridades para que se investigue lo ocurrido.
En caso de confirmarse que el señalado es menor de edad, las actuaciones deberán contemplar las garantías y los procedimientos correspondientes a su edad, además de preservar su identidad.
Qué dice la ley chaqueña sobre el maltrato animal
El episodio vuelve a poner sobre la mesa la discusión sobre cómo aplicar las herramientas legales vigentes para prevenir, investigar y sancionar los hechos de violencia contra los animales.
En Chaco, en julio de 2026 se promulgó la Ley Provincial 4244-R, que fortaleció las sanciones y la protección animal mediante modificaciones al Código de Faltas provincial. La norma contempla multas de entre 5 y 20 salarios mínimos, vitales y móviles, y/o arresto de hasta 60 días para conductas de maltrato animal. Para los hechos considerados de crueldad, las sanciones pueden alcanzar entre 25 y 40 salarios mínimos y/o arresto de hasta 120 días.
La provincia también cuenta con la Ley 2242-R de Protección y Bienestar de Animales, mientras que a nivel nacional rige la Ley 14.346, que establece penas de prisión de 15 días a un año para determinados actos de maltrato y crueldad. La eventual aplicación de estas normas al episodio denunciado dependerá de la investigación, de las pruebas reunidas y de la calificación jurídica que determinen las autoridades competentes.
El pedido de los proteccionistas
Desde el ámbito proteccionista consideran fundamental que se investigue el hecho y que se adopten medidas para garantizar la seguridad y el bienestar de la yegua. Una evaluación veterinaria permitiría determinar si el animal sufrió lesiones físicas y qué atención necesita como consecuencia de la situación denunciada.
Asimismo, la preservación del registro audiovisual y de los testimonios podría resultar relevante para esclarecer las circunstancias del episodio. La intervención de las autoridades judiciales y de los organismos competentes será determinante para establecer responsabilidades y definir las medidas correspondientes.
Más allá de la indignación que generaron las imágenes, el caso pone de manifiesto la importancia de abordar el maltrato animal como una problemática que requiere prevención, educación y respuestas institucionales. Los animales son seres sintientes, capaces de experimentar dolor, miedo y sufrimiento, y su protección no depende únicamente del trabajo de las organizaciones proteccionistas, sino también del compromiso de los ciudadanos y de las instituciones públicas.
Los especialistas en bienestar animal destacan la necesidad de denunciar situaciones de violencia y evitar la difusión de imágenes que puedan revictimizar o exponer innecesariamente a los animales involucrados. El reclamo central es que el episodio no quede reducido a la circulación de un video en redes sociales y que se investigue mediante los mecanismos legales correspondientes.