Sáenz plantó bandera por el C14 y el C15: quién pagará las obras que Salta no financiará
¿Quién va a pagar las obras del C14 y el C15 si Salta ya avisó que no pondrá un peso? La respuesta de Nación abrió una instancia de diálogo, pero dejó intacto el punto que más urge a la provincia.
El gobernador Gustavo Sáenz redobló la apuesta en la pulseada por los ramales ferroviarios C14 y C15. En el marco de la presentación del Plan Impulso, que se realizó en el salón de Uthgra, el mandatario ratificó que la Provincia no destinará fondos propios a esas obras y exigió que la recuperación de ambos corredores deje de ser una opción para el futuro concesionario del Belgrano Cargas.
"No íbamos a permitir estar 50 años más esperando", lanzó Sáenz para justificar su postura. El reclamo apunta a un punto central: que la concesión, prevista por cinco décadas, no deje la suerte de los ramales salteños librada a la decisión de las empresas.
El respaldo de Nación y la letra chica
La respuesta del Gobierno nacional llegó con una convocatoria a empresas mineras y operadoras logísticas para la próxima semana. El objetivo oficial es analizar mejoras en la capacidad operativa del C14, con foco en la Puna salteña, y promover inversiones privadas para poner en marcha el C15.
Sin embargo, el comunicado oficial no fija montos, plazos de ejecución ni una modificación de los pliegos de la licitación. Tampoco confirma que las obras se conviertan en obligaciones del futuro concesionario, que es precisamente lo que Salta busca garantizar.
El texto sí reconoce que la convocatoria responde a la demanda formulada por Sáenz y por las entidades productivas de la provincia. La licitación, de alcance nacional e internacional, contempla la privatización y concesión por 50 años de las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza, operadas hasta ahora por Belgrano Cargas y Logística.
"Los salteños no vamos a poner un peso"
El gobernador fue tajante respecto del financiamiento. "Los salteños no vamos a poner un peso porque no nos corresponde ya seguir poniendo y porque no tenemos esa cantidad para hacer obras de infraestructura", afirmó durante el acto.
Sáenz contó que mantuvo conversaciones con el ministro de Economía, Luis Caputo, y que antes de la presentación se comunicó con Diego Santilli. Además, anticipó que la semana próxima habrá una reunión cuya fecha aún debe confirmarse y a la que buscará asistir junto a las cámaras empresarias.
El planteo del mandatario no es solo técnico. Vinculó el futuro de los ramales con la crisis que atraviesan los productores locales. "Venimos escuchando que no podemos llevar nuestros productos a los puertos, que no podemos ser competitivos porque nos cuesta la logística. Y ahora que van a volver los trenes, nosotros quedábamos afuera", señaló.
En ese sentido, cuestionó a los dirigentes que no acompañaron públicamente el reclamo. Sin nombrarlos, dijo que hubo quienes "miraron para otro lado" y reivindicó el respaldo de legisladores nacionales y entidades productivas. "Acá no hay un delegado nacional, acá hay un gobernador que representa a los salteños, los intereses de los salteños", sostuvo.
Más allá de valorar la apertura del diálogo, insistió en que la definición debe llegar ahora: "Si no se resuelven las cosas ahora, no se resuelven más".
La alternativa que evalúa Camacho
El jefe de Gabinete provincial, Sergio Camacho, puso paños fríos y explicó que la convocatoria nacional es una respuesta al reclamo, aunque aclaró que no implica que las obras ya hayan pasado de optativas a obligatorias.
Según su evaluación, por la cercanía de la apertura de ofertas, el pliego no se modificaría en esta instancia. Por eso planteó una vía alternativa: incorporar las obras mediante una adenda entre la adjudicación y la firma del contrato.
"Existe la posibilidad de adendar entre la adjudicación y la firma del contrato la inclusión de estas obras", explicó. "Vamos por eso", agregó.
Camacho también mencionó que, si no se logra cambiar el carácter optativo de las inversiones, las operadoras podrían participar como subcontratistas. Se trata de alternativas que la Provincia busca discutir, sin definición confirmada por el momento.
El funcionario destacó que el C14 está operativo pero necesita mejoras, mientras que el C15 requiere recuperar su funcionamiento. Ambos corredores, dijo, están vinculados al proyecto bioceánico y a la posibilidad de ampliar las conexiones ferroviarias hacia mercados internacionales.
"Cuando hay que plantarse y defender los derechos de Salta, así lo hacemos. Y cuando hay que dialogar y a través del diálogo llevar adelante el consenso, también", expresó Camacho.
El nudo de fondo
La diferencia entre una inversión optativa y una obligatoria atraviesa todo el conflicto. Los sectores productivos reclaman que la recuperación de los ramales quede garantizada en las condiciones de la concesión, en lugar de depender de decisiones empresariales posteriores.
La respuesta nacional abre una instancia para discutir inversiones, pero mantiene dos caminos separados: mejorar la capacidad operativa del C14 y buscar financiamiento privado para recuperar integralmente el C15.
Salta pretende que esas gestiones se traduzcan en compromisos concretos. La adenda mencionada por Camacho aparece como una alternativa para incorporar las obras antes de la firma del contrato, aunque todavía debe ser negociada y aceptada. El gobernador también ratificó su compromiso con el corredor bioceánico y con las obras de las rutas nacionales 51 y 9/34.