Salían de su casa con 8 millones encima y dos motos los estaban esperando
¿A qué iban los cuatro motochorros que esperaban a este matrimonio de Rosario? Salían con 8 millones para una operación y todo terminó en segundos.
Un matrimonio de 67 y 65 años vivió un infierno este martes por la mañana cuando cuatro motochorros los interceptaron a metros de su propia cochera y les arrancaron una suma millonaria. El hecho ocurrió en Tarragona al 600, en la zona noroeste de Rosario, y dejó a las dos víctimas con heridas que requirieron atención médica.
Según trascendió, Mario M. y Beatriz M. salían de su domicilio a bordo del auto rumbo al Mercado de Concentración de Fisherton, donde tenían previsto concretar una operación. En ese preciso instante fueron sorprendidos por los delincuentes, que se movilizaban en dos motos negras tipo Honda Wave 110 cc.
El ataque, segundo a segundo
El asalto fue violento y fulminante. Los cuatro ladrones redujeron a la pareja cuando esta se disponía a subir al vehículo y, tras un forcejeo, se apoderaron de ocho millones de pesos. No fue un robo al azar: los delincuentes parecían saber a qué iban.
Producto del ataque, Mario M. sufrió un traumatismo de cráneo con una herida cortante en el cuero cabelludo, aunque sin pérdida de conocimiento. Beatriz M., en tanto, fue asistida por una herida cortante en la mano derecha y un traumatismo en la boca, consecuencia de una trompada que recibió durante el asalto.
Las víctimas fueron atendidas en el lugar y se radicó la denuncia correspondiente. La investigación quedó en manos de la policía, que ahora intenta identificar a los cuatro ocupantes de las motos y determinar si se trata de una banda que ya venía siguiendo a la pareja.
¿Qué se sabe de los sospechosos?
Hasta el momento, no hay detenidos por el hecho. Los investigadores trabajan sobre las cámaras de seguridad de la zona y los testimonios de vecinos para reconstruir el recorrido de las dos motos negras, que se dieron a la fuga en cuestión de segundos tras concretar el robo.
La modalidad del ataque —cuatro personas en dos motos, en el momento exacto en que las víctimas salían con el dinero— refuerza la hipótesis de un accionar planificado. Los pesquisas no descartan que los delincuentes hayan tenido información precisa sobre el movimiento de la pareja.