Salieron a recorrer el barrio con una botella de vodka, pero la pistola que llevaba encima lo delató
Caminaba con una botella de vodka por el barrio Los Andes cuando los policías lo vieron. Al intentar identificarlo salió corriendo, y en el palpado apareció lo que llevaba escondido entre la ropa: una pistola cargada. El dato que después terminó de complicarlo.
Un operativo de rutina en el interior del barrio Los Andes terminó con un hombre detenido y un arma secuestrada. El sospechoso caminaba por la vía pública con una botella de vodka cuando los efectivos advirtieron que escondía una pistola cargada entre sus prendas.
La secuencia se desencadenó el jueves, en las inmediaciones de las calles Greco y Saavedra, donde personal de la Departamental N.º 1 patrullaba a bordo del móvil Iveco 4 como parte de las recorridas de prevención y seguridad.
Los uniformados vieron a un hombre que consumía bebidas alcohólicas en plena calle y llevaba consigo una botella de vodka. Cuando se acercaron para entrevistarlo, el sujeto advirtió la presencia policial y salió corriendo.
Un intento de fuga que duró poco
La huida no prosperó. Los efectivos lo interceptaron a los pocos metros y, en medio de un palpado preventivo de urgencia, descubrieron que portaba un arma de fuego oculta entre la ropa.
Se trataba de una pistola marca Bersa, modelo Thunder 9, que estaba cargada. El detenido fue identificado como Erick Castro, conocido en la zona con el apodo de «El Loco» y con domicilio en las cercanías del lugar donde fue aprehendido.
El antecedente que complica su situación
Lo que terminó de encender las alarmas fue su historial. Según trascendió, Castro acumula un amplio prontuario por delitos cometidos con armas de fuego, un dato que ahora quedó bajo la lupa en el marco de la investigación.
El clima en el lugar se volvió hostil tanto para los efectivos como para el propio aprehendido, por lo que la Policía resolvió trasladar las actuaciones hasta la Subcomisaría Santa Lucía Este.
Allí tomó intervención el ayudante fiscal Sebastián Mirada, que dispuso iniciar el Procedimiento Especial de Flagrancia bajo la calificación provisoria de portación ilegítima de arma de guerra.
En paralelo, personal de Criminalística trabaja sobre la pistola secuestrada para establecer si se encuentra en condiciones de efectuar disparos. La causa quedó a disposición de la Justicia interviniente.