Salió a vender globos, no vendió ninguno y al volver a su casa encontró un desastre: lo que se llevaron los ladrones
¿Qué fue lo único que se llevaron de la casa del payaso "Sombrerito" después de revolver todo? No fue dinero: lo que encontraron los ladrones y el detalle que todavía nadie puede explicar.
Luisito "Sombrerito", un conocido payaso de Tartagal que vive en Villa Saavedra, salió el martes por la tarde a vender globos en una plaza. No vendió ninguno. Cuando regresó a la casa que alquila, cerca de las 00.30, encontró la puerta abierta y todo revuelto: ladrones habían entrado por el fondo y, al no encontrar dinero, se llevaron ropa y calzado.
El hecho ocurrió en la zona de Juana Azurduy y Juan Manuel de Rosas. Según relató el propio damnificado a los colegas de Mosconi TV, salió alrededor de las 17 y permaneció en la plaza hasta las 23.30. Volvió caminando y al llegar se topó con una escena que no esperaba.
"Cuando llegué eran un disturbio de cosas. Colcha por un lado, sábanas tiradas por otro lado", recordó.
Luisito explicó que vive en una casa de alquiler con patio y presume que los responsables aprovecharon ese sector para ingresar. "Entraron por atrás de casa. Yo tengo un patio donde estoy alquilando, que es una casa de alquiler. Entraron por el fondo", detalló.
La sospecha por la perra que no ladró
Otro detalle llamó la atención del payaso: su perra no reaccionó ante la presencia de los intrusos. "Capaz le dieron algo a la perra para que no los toree. Nadie ha visto nada", señaló. Por el momento, se trata únicamente de una sospecha del damnificado.
Lo que más tristeza le generó fue lo que terminaron llevándose. De acuerdo con su relato, quienes entraron habrían revisado la vivienda buscando dinero, pero no encontraron efectivo.
"Como no tenía plata, se llevaron mis pantalones y zapatillas", lamentó ante Mosconi TV.
"Lo único que se llevaron son mis zapatillas y mi ropa. Menos mal que lo que tengo, que son cajas musicales, no se llevaron. Solo calzado y ropa", agregó.
El robo golpeó especialmente al artista porque ocurrió después de una jornada en la que había salido a trabajar y regresó sin haber vendido los globos que llevaba. A la falta de ingresos de esa noche se sumó la pérdida de sus pertenencias personales.