Salió de un boliche, la esperaba con un cuchillo y terminó condenado: la historia detrás de la sentencia
¿Sabías que un simple cuchillo puede cambiar una vida para siempre? Conocé los detalles de la condena que dejó tras las rejas a un hombre de 30 años por amenazar a su expareja en General Acha.
Un hombre de 30 años fue condenado en General Acha a un año y medio de prisión efectiva por amenazar con un cuchillo a su expareja. La jueza Laura Moscoso Mendieta homologó el acuerdo de juicio abreviado y el agresor, además, fue declarado reincidente.
El caso, que se enmarca en la ley 26.485 de Protección Integral contra las Mujeres, tuvo un giro escalofriante en marzo pasado. La víctima salía de un boliche junto a una amiga y su novio cuando el imputado se bajó de su auto, sacó un arma blanca y comenzó a increparla. La situación se desactivó recién cuando la amiga se interpuso entre ambos, según consta en el expediente.
¿Qué pasó esa madrugada?
Los hechos se remontan a marzo de este año, alrededor de la madrugada. La mujer, que había estado en un local bailable, fue sorprendida por su expareja, quien la abordó de forma violenta. El hombre portaba un cuchillo y la aterró hasta que la intervención de la amiga logró frenarlo.
La fiscala María Virginia Antón y la defensora oficial Nydia Conde presentaron un acuerdo de juicio abreviado, que el acusado aceptó al asumir la autoría del delito. La jueza Moscoso Mendieta, al homologar el pacto, destacó que “las pruebas recabadas resultaron sumamente convincentes” y que no dejaron lugar a dudas sobre la responsabilidad del imputado.
Una condena que se acumuló
No era la primera vez que este hombre enfrentaba a la Justicia. En setiembre del año pasado, la misma magistrada lo había condenado a un año de prisión en suspenso por dos causas de amenazas agravadas y desobediencia judicial, también contra la misma víctima. En esa ocasión, además, se le impusieron reglas de conducta por dos años.
Pero el 11 de marzo de este año, el Juzgado de Ejecución realizó un nuevo cómputo y estableció que la pena se agotaría el 26 de febrero de 2027. Como el acusado reincidió, las partes acordaron unificar ambas condenas en una única pena de un año y seis meses de prisión efectiva.
La jueza también mantuvo la prisión preventiva del agresor, quien deberá cumplir la totalidad de la sentencia en la cárcel. El caso quedó así cerrado con una resolución que busca proteger a la víctima y enviar un mensaje claro contra la violencia de género.