Salió del hospital con una sonrisa, pero lo que confirmó el Vaticano es lo que todos esperaban
Cuatro días internado, una operación de pulmón y una salida que esperaba una multitud. El Vaticano dio a conocer el parte que explica por qué le dieron el alta ahora y no antes.
El papa León XIV recibió el alta este sábado y dejó el Hospital Gemelli de Roma, donde había sido operado de un adenocarcinoma pulmonar el martes pasado. Lo hizo caminando, sin asistencia, y con una sonrisa dirigida a la gente que lo esperaba en la puerta.
La decisión de darle el alta se tomó después de revisar los resultados de sus últimos estudios y la evolución clínica que mostró durante los cuatro días de internación, según informó el Vaticano.
El cirujano, a un costado
Junto al Pontífice estuvo el equipo que llevó adelante la intervención, encabezado por el médico Stéfano Margaritora, que caminó a su lado y a su izquierda. También lo acompañó una delegación de la Santa Sede.
Con 71 años, León XIV avanzó por sus propios medios hasta el coche que lo aguardaba y se tomó unos minutos para hablar con algunas de las personas que se acercaron a desearle lo mejor, de acuerdo con lo que reportó Reuters.
Qué sigue para el Papa
El parte médico que difundió la Santa Sede fue preciso sobre los motivos del alta: “Tras los análisis de sangre, la radiografía de tórax realizada esta mañana y la evaluación de su estado clínico, el Santo Padre ha sido dado de alta”.
Una vez instalado de vuelta en el Vaticano, el pontífice retomará sus actividades de manera progresiva. El primer gesto público ya está agendado: mañana rezará el ángelus desde la ventana de los aposentos papales.
Atrás y a su izquierda, León fue acompañado por el cirujano Stéfano Margaritora, encargado de su intervención.
