Salomé, la nena de Mosconi que asombra a los médicos: la nueva cirugía que espera su familia
Hace siete años que su familia pelea contra el cáncer y ahora contra una obra social que no responde. La próxima cirugía de Salomé está cada vez más cerca y, sin cobertura, el viaje depende de la ayuda de la gente.
La historia de Salomé López conmueve a General Enrique Mosconi. A los 5 años le diagnosticaron cáncer de tiroides y desde entonces enfrentó una seguidilla de operaciones, siempre con una sonrisa que sus padres definen como milagrosa.
Hoy, con 12 años, cursa el último año de la primaria en la escuela Lilia Cardozo de Mariño. La semana pasada volvió a clases y fue recibida por sus compañeros y docentes con aplausos y muestras de afecto. Su regreso se produjo después de una compleja intervención de tráquea a causa de una metástasis derivada de la enfermedad de base.
Su papá, Claudio López, habla con una calma que sorprende. Después de siete años de temores y angustia, ya no le quedan dudas: así como su hija superó diagnósticos que parecían irreversibles, seguirá evolucionando. Salomé comparte esa convicción. Por eso esperan con paz una nueva operación, prevista para el 19 de octubre.
El inicio de una batalla
Claudio recuerda cómo empezó todo. "En 2019, cuando Salomé tenía 5 años, comenzó con mucha tos. Los médicos nos decían que era un cuadro gripal, pero después apareció la fiebre y el dolor de cuello", relata. Una ecografía reveló que la glándula tiroides era enorme y fue derivada al hospital Materno Infantil.
Luego vino el traslado al hospital Oñativia para una operación, porque los nódulos ya habían tomado su cuello, la tráquea y la laringe. La cirugía duró unas siete horas. "La otra mala noticia era que ya había hecho metástasis en sus pulmones", cuenta su padre.
Durante la internación en terapia, los médicos detectaron que la tráquea había colapsado por el cáncer. Le practicaron una traqueotomía, le cortaron seis anillos y le colocaron una cánula. Durante seis meses Salomé no pudo hablar. Después le pusieron un stent de silicona para facilitarle la respiración y recuperar la voz.
La mano de Dios
Claudio no deja de ver la intervención divina en cada paso. "Contra todos los pronósticos, Salomé mantenía intactas las cuerdas vocales", dice. El stent se cambiaba cada seis meses, por lo que dos veces al año entraba al quirófano. Paralelamente, las dosis de iodo le debilitaron los pulmones y dejó de recibirlas. "Los médicos fueron claros y nos dijeron que Salomé ya no tenía tratamiento para esa metástasis. Eso fue hace siete años", rememora.
Sin embargo, la metástasis en sus pulmones permanece encapsulada desde entonces. Durante seis años la familia intentó que fuera atendida en el hospital Garrahan, pero desde el Materno Infantil de Salta respondían que no era necesario el traslado porque el tratamiento de iodo tampoco podía hacerse en Buenos Aires. El año pasado, un control detectó nuevos nódulos en el cuello. Ese fue el motivo por el que el Garrahan finalmente la recibió. Le hicieron todos los estudios y, una vez más, la noticia fue buena: los nódulos eran benignos.
El equipo médico del Garrahan decidió avanzar con un tratamiento para la metástasis pulmonar, pero antes debían cerrar la abertura en el cuello de Salomé. "En endoscopía respiratoria se decidió hacerle la reconstrucción de tráquea y laringe. Era una operación muy compleja porque tenían que subirle los bronquios, pero milagrosamente el 31 de agosto, cuando fue la cirugía, no hubo necesidad porque se le encontró un anillo que antes no se le detectaba", explica Claudio. La operación y la recuperación fueron exitosas.
De ahí la emotiva llegada a la escuela Mariño, con lágrimas de emoción de Salomé y de sus padres.
La obra social, ausente
A tanta espera angustiosa se sumaron otros problemas. La obra social de Claudio, OSFEE, y la prestadora VISITAR no brindaron la cobertura completa. "No hemos recibido la cobertura al cien por ciento. Tenemos presentado un amparo, hay una cautelar, hay un dictamen de la justicia, pero con todo eso no tenemos respuesta", denuncia el papá.
La familia había pedido el hospedaje para acompañar a Salomé en la última operación, pero el pedido nunca fue aprobado. "Ahora tenemos que volver en octubre y si no fuese por la ayuda de la gente y de nuestros propios recursos, no podríamos realizar ese viaje. Solo esperamos que alguna vez la justicia, que es tan lenta, haga que la obra social nos responda", expresó.
El 19 de octubre Salomé tiene que volver al quirófano. La idea es retirarle el stent para que el orificio se cierre de manera definitiva. Recién después se podrá avanzar con la terapia pulmonar.
A la guerrera mosconense solo le faltan los pasos finales para una recuperación total. Quiere seguir pintando y tocando el piano, sus dos grandes talentos. Quiere, simplemente, vivir como cualquier otra nena.