Salta activa un protocolo en las escuelas por el "Súper Niño": dos simulacros por año y un comité en cada colegio
El Ministerio de Educación de Salta aprobó un plan que obliga a cada colegio a tener su comité de emergencia y a definir cómo seguir dictando clases si el temporal corta los caminos. La resolución ya fijó cuántos simulacros deberá hacer cada turno y qué pasará con las inasistencias.
El Ministerio de Educación y Cultura de Salta aprobó un plan de emergencia escolar para preparar a los establecimientos ante el posible impacto del fenómeno climático conocido como "Súper Niño". La resolución contempla lluvias extremas, inundaciones, desbordes de ríos y el riesgo de que comunidades enteras queden aisladas.
La medida no se limita a las amenazas climáticas: también incorpora el riesgo sísmico. Según los fundamentos del documento, la geografía provincial y la chance de fenómenos extremos obligan a fijar procedimientos claros para resguardar a estudiantes, docentes y al resto de la comunidad educativa.
Un comité de emergencia en cada escuela
La norma establece que cada establecimiento deberá conformar un Comité Escolar de Emergencia dentro de los primeros 30 días de cada ciclo lectivo. El organismo quedará a cargo del directivo de mayor jerarquía de la institución, que además será responsable de organizar y aplicar las medidas previstas.
Durante los primeros tres meses de clases, ese comité tendrá que elaborar o actualizar el Plan de Protección Escolar. El trabajo se hará en coordinación con la Subsecretaría de Defensa Civil, Bomberos y las autoridades municipales competentes.
Entre las obligaciones figuran la realización de al menos dos simulacros de evacuación por año en cada turno y la definición de mecanismos para sostener las clases frente a un desastre natural.
Qué pasa con las clases si hay emergencia
El protocolo dedica un apartado central a cómo garantizar la continuidad educativa cuando el clima, un desastre o el aislamiento de una comunidad impidan llegar a la escuela. En esos casos, la resolución dispone que no se computarán las inasistencias de estudiantes, docentes ni personal no docente.
También fija alternativas para que los alumnos sigan con sus actividades, según la conectividad de cada zona:
- Zonas con conectividad: se podrán implementar temporalmente clases virtuales, sincrónicas o asincrónicas, a través de plataformas y entornos educativos oficiales.
- Zonas sin conectividad: se distribuirán cartillas impresas, guías didácticas de autoaprendizaje y módulos integradores adaptados a la emergencia.
- Recuperación de contenidos: cada institución deberá aplicar un plan de continuidad pedagógica y un esquema alternativo aprobados formalmente por la supervisión.
Así, el protocolo no se agota en la evacuación de un edificio: también prevé con qué herramientas se sostiene el aprendizaje cuando la emergencia se extiende en el tiempo.
Las zonas de Salta más expuestas
En los fundamentos de la resolución, Educación advierte que la provincia presenta elevada peligrosidad sísmica en la zona andina y el Valle de Lerma. A eso suma riesgos hidrometeorológicos extremos: precipitaciones intensas, desbordes fluviales, anegamientos y aislamiento temporal de comunidades.
Las áreas señaladas incluyen el norte provincial, el Chaco salteño, los Valles Calchaquíes y la Puna, donde las condiciones climáticas pueden complicar los traslados y el acceso a los establecimientos educativos.