Salta convertida en la ONU: 20 años de una experiencia que ya pasó por miles de jóvenes
Salta vuelve a convertirse en sede de la ONU por unos días: cientos de estudiantes secundarios negocian como diplomáticos de otros países. El modelo que ya pasó por más de 13.000 jóvenes llega a su edición número 20.
El Centro de Convenciones de Salta se transformó en una sede diplomática donde adolescentes de la capital, el interior, Jujuy y Santa Fe representan a distintos países y debaten sobre inteligencia artificial, soberanía, trata de personas y conflictos internacionales. Así arrancó la XX edición del Modelo de Naciones Unidas de la Organización Argentina de Jóvenes para las Naciones Unidas (OAJNU), una experiencia educativa que se desarrolla desde 2007 en la provincia.
La actividad sigue hoy y se extenderá hasta mañana con jornadas que comienzan alrededor de las 8 y se prolongan hasta las 19 o 20. En esta edición participan estudiantes de establecimientos de la capital, localidades del interior y delegaciones de otras provincias.
"Hoy estamos cumpliendo 20 años de este gran proyecto", explicó Isaac Guzmán, uno de los coordinadores generales de esta vigésima edición, junto con Eugenia Zambrano. Definió al Modelo como "una simulación de lo que es Naciones Unidas", en la que los estudiantes representan a diferentes países y delegaciones y deben debatir problemáticas de la agenda internacional.
La propuesta está destinada principalmente a jóvenes de entre 15 y 18 años, correspondientes a los últimos años del nivel secundario. Para esta edición fueron organizados en cuatro órganos: Asamblea General, ONU Mujeres, Consejo de Seguridad y Conferencia Especial Pan-Africana.
Cada espacio tiene sus propios temas. En la Asamblea General aparecen cuestiones vinculadas con inteligencia artificial y soberanía de los Estados; en el Consejo de Seguridad se abordan conflictos de la agenda internacional, entre ellos la situación en Gaza y Palestina; mientras que la Conferencia Especial Pan-Africana trabaja problemáticas específicas del continente africano.
La metodología busca que los estudiantes no solamente conozcan los conflictos y debates internacionales, sino que aprendan a argumentar desde la posición del país que les fue asignado. OAJNU define oficialmente al Modelo como una representación simulada de los órganos de Naciones Unidas, en la que estudiantes secundarios asumen el rol diplomático de un país y elevan propuestas sobre temas de la agenda internacional.
Aprender a negociar
Antes de llegar al Centro de Convenciones, los participantes atraviesan un proceso de preparación. Guzmán explicó que OAJNU desarrolla cuatro talleres en los colegios, orientados a formación, investigación, oratoria y negociación.
También participan las llamadas delegaciones independientes, integradas por jóvenes que concurren por fuera de una institución escolar.
En ese proceso, los docentes cumplen un papel central. "Son ellos quienes tienen la iniciativa de traer a los chicos estos proyectos", señaló Guzmán. Como parte de esta edición, además, se recuperó el puntaje docente para los profesores que participan de la propuesta.
La experiencia no termina con los debates. Los anteproyectos de resolución que elaboran los estudiantes son conservados por la organización y, además, OAJNU realiza una medición de impacto para evaluar la experiencia y conocer cómo repercute el proyecto entre los jóvenes.
La metodología ya tiene una trayectoria extensa en Salta. En 2025, durante el XIX Modelo, participaron 360 estudiantes de la capital y localidades como Metán, Güemes, Salvador Mazza y Rosario de Lerma.
Trata de mujeres
Entre los estudiantes que participan este año está Sofía Victoria Tejerina Bada, del Instituto de Educación Integral (IEM), quien integra el Centro de Estudiantes y representa a Chile en ONU Mujeres.
Para ella, la participación tiene además un significado especial: según explicó, es el primer año que el establecimiento participa del Modelo después de un proceso para poder incorporarse.
"Es una simulación de Naciones Unidas. Tenemos todo el modelo en el que vamos a ir participando, negociando, tenemos un anteproyecto a representar y tenemos tópicos en los que tenemos que hablar", contó.
Su comisión trabaja sobre la trata de mujeres, y la tarea de los estudiantes consiste en conocer la posición de Chile y negociar con aquellos países que puedan convertirse en aliados para avanzar en sus propuestas. Los estudiantes del IEM son acompañados por el profesor Ariel Jiménez.
Por otro lado estuvo Jorge Luis Cuesta Arancibia, docente de Formación Ética y Derechos Humanos, quien destacó el valor pedagógico de la experiencia. "Yo vengo con los alumnos del Instituto de Educación Integral y esto les ayuda a los chicos, a los estudiantes, a poder descubrir un mundo que hasta este momento es desconocido para ellos", explicó.
Para el docente, uno de los principales aportes consiste en que los estudiantes conocen el funcionamiento de los diferentes órganos de Naciones Unidas y, al mismo tiempo, se acercan a problemas que forman parte de la realidad internacional.
"Los hacen debatir, los hacen buscar consenso entre ellos para tratar de mejorar el mundo", sostuvo.
Cuesta Arancibia también remarcó el aprendizaje que se produce fuera de los contenidos específicos: vincularse con otros jóvenes, desenvolverse frente a los demás, aprender a expresarse y desarrollar la oratoria. "Les ayuda muchísimo en cuanto a la oratoria, a poder expresarse, cómo dirigirse", señaló.
Feria de culturas
Ayer, la jornada de apertura tuvo una particularidad: la Feria de Colectividades, en la que cientos de estudiantes representaron aspectos culturales de los países que les tocó (vestimenta, comida, costumbres).
Las resoluciones del Modelo de la ONU quedan dentro del proyecto educativo. Para quienes participan el ejercicio apunta a aprender que defender una posición también implica escuchar la del otro, negociar y encontrar puntos de acuerdo. En una época marcada por conflictos internacionales, tensiones entre Estados y debates cada vez más complejos, los chicos ponen en práctica la diplomacia.