Salta: el invierno que dejó a la gastronomía al borde del abismo
Alberto Curi lleva 20 años al frente de un local en la calle Balcarce, el corazón gastronómico de Salta. Pero este invierno vivió algo que nunca le había pasado. Lo que contó en radio deja en evidencia un problema que golpea a todo el sector.
La gastronomía salteña atraviesa su momento más crítico en dos décadas. La caída del consumo, el aumento de los alquileres y las subas en los servicios están asfixiando a los locales, y desde la calle Balcarce, uno de los principales corredores gastronómicos de Salta, el empresario Alberto Curi no duda: el último invierno fue el peor que recuerda en sus 20 años de actividad.
En diálogo con Radio LUP Salta, Curi describió un panorama que combina menos clientes, menor gasto por persona y costos fijos que no dejan de crecer. Según su diagnóstico, la situación se hizo especialmente evidente durante la temporada invernal, cuando la menor circulación de consumidores y la caída del gasto impactaron de lleno en los establecimientos.
El desfasaje que ahoga a los locales
Uno de los problemas centrales que enfrentan los gastronómicos es la brecha entre los costos de funcionamiento y la posibilidad de aumentar los precios de los platos. Curi explicó que los locales deben afrontar incrementos en servicios, alquileres e insumos, pero trasladar esos aumentos directamente a las cartas puede terminar alejando todavía más a los clientes.
“Los costos son muy altos, los alquileres subieron al igual que la luz y el gas desmesuradamente”, señaló el empresario.
El problema, según detalló, es que el gastronómico queda atrapado entre dos alternativas difíciles: absorber los aumentos y trabajar con márgenes cada vez más chicos o subir los precios y arriesgarse a perder consumidores.
“Uno no puede trasladar esos costos a las cartas porque la gente no entra ni gasta”, advirtió Curi.