Salta no quiere esperar más: el pedido ferroviario que se mete en la licitación nacional
Los ramales C-14 y C-15 del Belgrano Cargas están en juego en la licitación ferroviaria nacional, y desde Salta quieren que las obras queden atadas a los pliegos. Qué se destraba si eso pasa y qué pasa si no.
El diputado nacional Pablo Outes se sumó al reclamo que viene sosteniendo el gobernador Gustavo Sáenz: que las obras de los ramales C-14 y C-15 del Belgrano Cargas queden fijadas como una obligación dentro de los pliegos de la licitación ferroviaria nacional. La idea es simple pero clave: que lo previsto para Salta y el Norte argentino no quede atado a lo que se decida más adelante.
Outes usó sus redes sociales para apuntar contra las demoras históricas en infraestructura y para advertir que la región no puede seguir postergando obras estratégicas.
“No podemos esperar otros 50 años por la infraestructura que Salta y el Norte necesitan para crecer”, escribió el legislador.
Qué se juega con los ramales C-14 y C-15
Según planteó Outes, recuperar estos ramales tendría efectos concretos sobre la economía del norte. Permitiría bajar los costos logísticos, darle más fuerza a la producción agrícola y minera y generar mejores condiciones para atraer inversiones.
El diputado también remarcó que la infraestructura ferroviaria es la vía para recuperar la conexión comercial con Bolivia y para facilitar el acceso a los mercados internacionales.
En esa línea, cuestionó las desventajas que arrastran las economías del norte por las distancias y las dificultades de transporte, que encarecen el traslado de la producción. El reclamo apunta a que el tren acompañe el desarrollo regional y mejore la competitividad de las actividades productivas.
Federalismo con obras, no con promesas
Outes cerró su planteo con una definición política: el federalismo tiene que traducirse en obras concretas y en oportunidades para las provincias.
“El provincialismo se demuestra con hechos, obras y oportunidades hoy, no de acá a 50 años”, afirmó.
Con este pedido, la discusión por los ramales C-14 y C-15 vuelve a poner sobre la mesa el lugar de Salta en la planificación ferroviaria nacional y las condiciones que quedarán establecidas en la licitación.