El sábado arrancó nublado y fresco, pero la lluvia se instala en la Capital salteña con una franja horaria bien definida: la tarde concentra las precipitaciones más continuas y un descenso de temperatura que obliga a sacar el abrigo. ¿Hasta qué hora hay que tener el paraguas a mano?
El sábado 7 de noviembre arrancó con cielo cubierto y aire fresco en la Capital salteña, pero el panorama va a cambiar a medida que pasen las horas. Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), la inestabilidad se va a instalar durante toda la jornada y las precipitaciones acompañarán buena parte del día.
Quienes tengan que moverse por la ciudad, mejor no olvidarse el paraguas: las lloviznas y lluvias ligeras se van a hacer sentir en distintos momentos, con un descenso marcado de la temperatura.
¿Cuándo empieza a llover y hasta qué hora sigue?
De acuerdo con las previsiones horarias del SMN y los registros del tiempo para la Capital, el comportamiento de las precipitaciones se puede dividir en tres tramos bien diferenciados.
Media mañana y mediodía: después de unas primeras horas sin agua, las lloviznas débiles e intermitentes comenzaron a aparecer sobre la ciudad. No se esperan grandes acumulados en ese lapso, pero sí un ambiente cada vez más húmedo.
Tarde, entre las 14 y las 18: este es el bloque con mayor probabilidad de precipitaciones. Se prevén lluvias ligeras y continuas, con una temperatura que se mantendrá entre los 14 °C y 15 °C. Es la franja horaria en la que conviene salir preparado si hay que hacer trámites o actividades al aire libre.
Noche, desde las 20 hasta las 22: con el correr de las horas la intensidad de las lluvias irá bajando de a poco. Quedarán lloviznas aisladas hasta cerca de las 21 y, pasadas las 22, el tiempo tenderá a estabilizarse. El cielo seguirá mayormente nublado, pero ya sin probabilidad significativa de agua.
Cómo estará el resto del sábado
La temperatura máxima de la jornada no superará los 20 °C a 21 °C. Los vientos serán leves del sector este y noreste, y la humedad se mantendrá por encima del 69%, lo que explicará esa sensación de aire cargado y fresco a la vez.
Para quienes tenían pensado organizar algo al aire libre, la tarde no es la mejor aliada: la combinación de lluvia fina y temperatura baja invita más a quedarse adentro.
El domingo, la revancha
La buena noticia llega al día siguiente. Para el domingo 8 de noviembre, el SMN prevé el cese de las lluvias, un ascenso paulatino de la temperatura y cielo parcialmente nublado. Es decir, el fin de semana se guarda lo mejor para el final: quienes planeen actividades afuera tendrán su oportunidad.
Hasta entonces, el sábado se vive entre paraguas, abrigo y paciencia. La lluvia no será torrencial, pero sí lo suficientemente constante como para condicionar los planes de la Capital y zonas aledañas.