Salta se alista para el 1 de agosto: el humo que ahuyenta las malas energías y honra a la Pachamama
El 1 de agosto se acerca y en Salta ya preparan la sahumada. ¿Sabés qué significado tiene cada hierba y cómo se realiza el ritual? Conocé todos los detalles de esta tradición ancestral.
Este sábado, desde muy temprano, el aroma de hierbas como ruda, romero e incienso invadirá hogares, oficinas y comercios de Salta. Miles de personas se preparan para sahumar sus espacios en una ceremonia ancestral que busca limpiar energías negativas, agradecer y pedirle a la Madre Tierra.
La sahumada, una tradición prehispánica, es mucho más que prender hierbas. Es un ritual que requiere respeto, intención y armonía espiritual. En cada rincón de la provincia, las familias ya tienen listos sus elementos: ruda, romero, salvia, lavanda y, en la Puna, la chacha, una planta que produce un humo espeso y protector.
¿Cómo se realiza el ritual?
Los elementos se colocan en una lata, vasija de barro o sahumador. Se encienden y, cuando el fuego se consume, el humo comienza a brotar. La persona encargada recorre cada habitación con movimientos circulares, en sentido de las agujas del reloj, mientras los presentes agradecen y hacen sus pedidos.
Una especialista en venta de hierbas contó que la mayoría de los clientes ya compraron lo necesario. La salud y el trabajo son los principales deseos, ante la difícil situación económica. Algunos también eligen bañarse con romero o ruda macho para completar la limpieza.
El significado de cada planta
Cada hierba tiene un propósito: el romero sana y abre corazones; la salvia elimina energías negativas; la lavanda atrae el amor y el equilibrio; la manzanilla calma; la albahaca trae fortuna; el laurel protege; y las rosas están vinculadas a la pasión y los afectos. Una de las combinaciones más tradicionales es ruda, romero e incienso, que pide protección y armonía.
En las ceremonias comunitarias de los pueblos andinos, la sahumada cobra otra dimensión. Un maestro de ceremonia, chamán o cacique dirige el acto, acompañado por un “chachero”, que mantiene encendida la chacha durante horas. La planta debe humear sin llamas; si el fuego se descontrola, el chachero paga una “multa” con un trago de alcohol.
Durante la ceremonia se abre un pozo para ofrendar a la Pachamama: verduras, frutas, carne de cordero o llama, hojas de coca, cigarrillos y bebidas. Las botellas ofrecidas deben ser nuevas, y si al desenterrarlas del año anterior aparecen con menos líquido, es señal de que la Madre Tierra aceptó la ofrenda.
“Si el nivel bajó, quiere decir que los ancestros bebieron con ganas y que la Madre Tierra está contenta. Si no, agarrate Catalina”, dijo David Muñoz, viejo chachero del interior.
Así, entre humo y hierbas, Salta renovará su vínculo con la Pachamama, ya sea en grandes ceremonias o en la intimidad del hogar, con el mismo objetivo: limpiar lo malo, agradecer y pedir salud, trabajo y protección para el nuevo ciclo.