Salta se paralizó: la multitud que sorprendió en la procesión del Milagro
Cientos de miles de fieles coparon las calles de Salta para acompañar a los Santos Patronos, pero no todo fue emoción: el mensaje del arzobispo Cargnello dejó una advertencia que todavía resuena entre los presentes.
La tradicional procesión del Señor y la Virgen del Milagro volvió a movilizar a una multitud que ocupó las calles de Salta. Alrededor de 680 mil fieles acompañaron este martes la salida de las imágenes y la renovación del Pacto de Fidelidad, en una de las jornadas centrales de la celebración religiosa.
La concentración arrancó en la explanada de la Catedral Basílica, de donde salieron la Cruz Mayor, la Virgen de las Lágrimas, la Virgen del Milagro y el Señor del Milagro, acompañados por el tradicional repique de campanas. Desde allí, los Santos Patronos fueron seguidos por la multitud hasta el Monumento 20 de Febrero, donde se realizó la ceremonia central.
El mensaje del arzobispo
La celebración estuvo encabezada por lanzó una advertencia que incomodó a más de uno: "Corrompe y destruye la confianza"">arzobispo de Salta lanzó una frase que dejó a Villarruel en el centro de la escena">el arzobispo de Salta, monseñor Mario Cargnello, quien puso el foco en la necesidad de superar las divisiones sociales, fortalecer a las familias y enfrentar el avance de las adicciones y el narcotráfico.
“Estamos divididos entre hermanos, en nuestras familias y en nuestro país, pero en lo profundo del corazón anhelamos la paz. Cristo es la fuente más pura de la paz que necesitamos”, expresó el arzobispo frente a la multitud.
También les pidió especialmente a los jóvenes que construyan proyectos de vida basados en el amor y el compromiso familiar, y cuestionó el impacto de la mentira, la corrupción y los discursos que profundizan las divisiones.
Uno de los puntos centrales de su mensaje estuvo relacionado con las drogas. “El narcotráfico es genocida y ser cómplices de ese negocio infame es un pecado gravísimo. En nombre de los jóvenes atrapados en esa esclavitud y de las familias que lloran e impotentes piden ayuda, digamos basta”, sostuvo.
Cargnello planteó además tres desafíos para la sociedad y la dirigencia: promover un lenguaje de paz, proteger a la familia y trabajar por la justicia, con un llamado a combatir la corrupción y la impunidad.
El regreso al Santuario
Luego se realizó la renovación del Pacto de Fidelidad, mediante la tradicional promesa de mantener el vínculo de fe con el Señor del Milagro y pedir su protección para el pueblo salteño y la Argentina.
Tras el Himno Nacional, interpretado por la Banda Militar “Coronel Bonifacio Ruiz de los Llanos”, las imágenes emprendieron el regreso hacia la Catedral, donde fueron recibidas nuevamente por el repique de las campanas.
Antes de su ingreso al Santuario, monseñor Cargnello impartió la bendición con indulgencia plenaria y agradeció a quienes participaron y colaboraron con la celebración. Finalmente, el Señor y la Virgen del Milagro ingresaron al Santuario entre una lluvia de pétalos y el saludo de los fieles, que despidieron las imágenes con sus pañuelos hasta la próxima celebración.