Salta se queda sin boliches: el dato que encendió la alarma del sector

El sector de los boliches venía advirtiendo que la noche salteña se apagaba. Pero la cifra que soltó su referente, después de un fin de semana con cinco fiestas clandestinas clausuradas, terminó de encender todas las alarmas.

· 5 min de lectura
Salta se queda sin boliches: el dato que encendió la alarma del sector
Salta se queda sin boliches: el dato que encendió la alarma del sector

La noche salteña atraviesa un momento crítico. Según el referente del sector de discotecas, Mario Delaloye, la actividad de los locales bailables cayó un 40% y algunos establecimientos registraron bajas todavía más pronunciadas. El diagnóstico llega después de un fin de semana en el que la Policía clausuró cinco fiestas clandestinas y labró actas contra cinco personas en distintos puntos de la provincia.

Los eventos no autorizados se multiplicaron desde la Capital hasta Cafayate, con episodios también en San Agustín y Colonia Santa Rosa. Cientos de personas participaron de encuentros que funcionan por fuera de cualquier control y que, para Delaloye, son la otra cara de un problema de fondo: una normativa que quedó vieja.

Un código nocturno que no se actualiza

El referente apuntó directamente contra la Municipalidad. "El problema nace porque tenemos un código nocturno muy viejo que no fue actualizado", sostuvo, y explicó que las costumbres cambiaron: la gente sale más tarde y quiere quedarse hasta más tarde. La ordenanza vigente permite la venta de alcohol hasta las 4 de la mañana y corta la actividad a las 5.

Ese esquema, según Delaloye, vuelve poco atractivos a los locales habilitados. "Si la gente termina de ingresar hasta las 3 de la mañana, no es atractivo porque le queda una hora para consumir alguna copa, agua, gaseosa, un trago o una cerveza. Y después de las 4 ni agua se puede dar de las barras", detalló.

La comparación con otras provincias es inevitable. En Buenos Aires y Santiago del Estero los horarios se extienden hasta las 7, mientras que en Tucumán y Córdoba llegan hasta las 6. "Si a los lugares le damos un marco de horario prudencial para que la gente se pueda divertir, va a ser atractivo para el consumidor que concurre en la madrugada", planteó.

Menos locales y el fantasma del cierre

El impacto de las restricciones ya se mide en las calles. Delaloye aseguró que la actividad bajó un 40% y que hay establecimientos que directamente no reciben público. "Están a punto de cerrar", advirtió. Sobre cuántos boliches bailables quedan en la Capital, estimó que no llegan a ocho.

"Antes todos los años abría uno nuevo, ahora no abre nadie y al contrario se están cerrando", señaló. Para el referente, el camino es claro: "Vamos camino a la extinción de estos locales".

Confiterías y salones bajo la lupa

La advertencia no se limita a las fiestas clandestinas. Delaloye también cuestionó que algunas confiterías y salones de fiestas funcionen como espacios bailables sin habilitación para ello y sin los controles policiales correspondientes sobre venta de alcohol y alcoholemia.

Respecto de las fiestas ilegales, distinguió dos modalidades: las que cobran entrada y permiten que los asistentes lleven sus propias bebidas, y las que además venden alcohol en el lugar. "El riesgo es total, para todos pero más aún para las mujeres", afirmó.

El motivo de la preocupación es la ausencia de controles. "No hay seguridad. No sabés lo que te meten en la bebida, no sabés quién vende adentro, quién no vende, qué es lo que venden", enumeró.

El peligro que sigue a la madrugada

A esa falta de control se suma otro riesgo: los eventos se extienden hasta las 10 u 11 de la mañana y quienes salen de allí circulan en vehículos cuando ya hay gente trabajando y haciendo su vida cotidiana. "Ya no hay controles en ese horario y empiezan a circular en vehículos las personas que asistieron a las fiestas clandestinas. Es un peligro total", recalcó.

El pedido que quedó frenado

El año pasado, propietarios y empresarios de locales bailables presentaron un pedido en el Concejo Deliberante para ampliar la capacidad de una persona por metro cuadrado a 1,5, extender la venta de alcohol de las 4 a las 5 y correr el cierre de las 5 a las 6.

La iniciativa no prosperó. "Pedimos el cambio antes de las vacaciones y justo el Concejo entró en receso, prácticamente cuando iniciaba el verano. Cuando retomaron la actividad este año ya comenzaron con otras prioridades", recordó Delaloye. Ahora, con la temporada de fin de año en el horizonte, considera que todavía hay margen: "Estamos a tiempo de cambiar todo esto".

El referente también advirtió que la llegada de estudiantes de otras provincias en el verano trae hábitos nocturnos distintos que influyen en los jóvenes locales. "En otras provincias se sale, se baila de otra manera. Las previas se hacen más largas. Todo se va cambiando", manifestó.

Su conclusión es contundente: "Si no ordenamos el código nocturno y no hacemos algo moderno, nuevo, porque Salta quedó muy atrás de todas las provincias, los lugares habilitados masivos no resultan atractivos. Ya quedamos fuera de la elección del consumidor".

Para el sector, la salida pasa por actualizar la normativa, ordenar los rubros y fijar exigencias acordes a cada actividad, sobre todo en materia de seguridad. "Estamos a tiempo de cambiar el código nocturno antes de la temporada de fin de año y verano, cuando llegan turistas y estudiantes porque se duplica la cantidad de gente que sale de noche", cerró.

Más para leer

Los comerciantes de zona norte podrán resolver habilitaciones y deudas en un mismo lugar
Sociedad
Su hija no volvía del colegio y llamó a la policía: lo que le respondieron sobre las 24 horas
Sociedad
Vecinos de Cerrillos no mandan a sus hijos a la escuela: la razón está en el aire
Sociedad
UPATecO abre cursos gratis desde cualquier punto de Salta: quiénes pueden anotarse
Sociedad
Más de 500 salteños se contagiaron de gripe en una semana: los chicos de 5 a 9 años, los más golpeados
Sociedad
Los comerciantes del norte salteño resuelven habilitaciones y deudas en una sola mañana
Sociedad