Salta ya superó su peor marca de femicidios: dónde ocurrieron casi todos
Una vecina de Joaquín V. González fue asesinada días después de que otra madre del mismo pueblo corriera la misma suerte. Detrás de esos dos casos hay una estadística que Salta ya no puede ocultar: dónde ocurrieron casi todos los femicidios del año.
La provincia de Salta atraviesa un año devastador en materia de violencia de género. El Observatorio de Violencia contra las Mujeres (OVcM) confirmó que en lo que va de 2026 ya se registraron 9 femicidios, una cifra que deja atrás los 6 casos contabilizados durante todo 2025.
La directora del organismo provincial, María del Pilar Sastre, fue quien dio a conocer los números en diálogo con el programa Somos La Mañana. De esos nueve hechos, ocho fueron caratulados como femicidios directos y uno como vinculado, siempre de manera provisoria.
Dos casos que golpearon a Anta
El registro se volvió más doloroso con los crímenes de Delicia e Isabela, dos madres y vecinas de Joaquín V. González que fueron asesinadas con apenas días de diferencia. Ambos hechos sacudieron al departamento de Anta y a toda la región, que todavía no sale de la conmoción.
La casa, el lugar más peligroso
El análisis de los relevamientos del Observatorio arroja un dato estremecedor: el hogar sigue siendo el escenario donde las mujeres corren más riesgo. Siete de los nueve ataques mortales ocurrieron dentro de las propias viviendas de las víctimas, mientras que solo dos se produjeron en la vía pública.
El vínculo con el agresor también muestra un patrón claro. En el 77,8% de las causas, el responsable era la pareja o expareja de la víctima. El resto de los casos se reparte entre agresiones cometidas por familiares o por hijos.
En cuanto a las edades, el grupo más afectado es el de mujeres de entre 30 y 49 años. También hubo víctimas jóvenes, de entre 14 y 20 años, y adultas mayores de más de 50.
Huérfanos y métodos letales
El daño no termina en la víctima directa. Al menos seis niños y jóvenes quedaron en la más absoluta orfandad a causa de estos crímenes.
Los métodos utilizados para cometer los femicidios muestran que la fuerza física encabeza la lista con un 33,3%, seguida por el uso de armas blancas y de fuego, ambas con un 22,2%. La asfixia mecánica completa el cuadro con un 11,1%.
Otras ocho muertes bajo investigación
La Justicia mantiene abiertas otras ocho muertes dudosas o violentas que están siendo investigadas y que podrían reclasificarse como femicidios a medida que avancen los peritajes.
En dos de los expedientes, en tanto, la acción penal quedó extinguida porque los presuntos femicidas se quitaron la vida después de cometer los ataques, lo que cerró cualquier posibilidad de juzgamiento formal.