Salta ya tiene ley de agua en recitales: el debate que casi termina a los gritos

Los organizadores de recitales y fiestas masivas en Salta ahora tienen una obligación que les puede costar caro si no la cumplen. La ley que salió de Diputados apunta a cuidar la salud de los asistentes, pero el debate dejó frases picantes y una comparación insólita. ¿Qué pasará con los eventos que ya están programados?

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Salta ya tiene ley de agua en recitales: el debate que casi termina a los gritos
Salta ya tiene ley de agua en recitales: el debate que casi termina a los gritos

La Cámara de Diputados de Salta convirtió en ley este martes el proyecto que obliga a instalar puestos de hidratación con agua potable en recitales, espectáculos musicales y reuniones bailables masivas. La norma, que llegó desde el Senado, fija multas de entre 300.000 y 1,2 millones de pesos para los organizadores que no cumplan y ya pasó al Poder Ejecutivo para su promulgación.

La sesión no fue tranquila. El eje del debate estuvo en quién debe hacerse cargo de la hidratación de los asistentes: si los empresarios que organizan los eventos o el Estado a través de los municipios. Las chicanas y los cruces personales marcaron el tono de una discusión que terminó con la aprobación del proyecto.

El cruce que encendió la sesión

El diputado libertario Franco Lastra fue uno de los principales opositores a la iniciativa. Sostuvo que la prioridad debería ser garantizar el suministro de agua potable en los barrios, parajes y municipios que padecen deficiencias en el servicio. "¿Esa es la prioridad? ¿Que se tenga agua para pasar una borrachera?", preguntó, y anticipó que no acompañaría la propuesta.

Del otro lado, la diputada Socorro Villamayor defendió el proyecto con un argumento sanitario: el objetivo es preservar la salud de quienes asisten a espectáculos masivos, sobre todo en espacios al aire libre donde no siempre hay acceso a agua potable. Advirtió que en distintos puntos de la provincia se realizan recitales y fiestas en campos privados sin infraestructura adecuada para garantizar la hidratación.

"¿Nos importa más un empresario u organizador que, porque tiene un campo adentro, decide lucrar, o nos interesa la salud pública y el bienestar de los asistentes?", planteó Villamayor durante el debate. La legisladora afirmó que los hospitales reciben personas deshidratadas después de este tipo de eventos y que la falta de una regulación específica justificaba establecer obligaciones para los organizadores.

El intercambio entre Villamayor y Lastra incluyó cuestionamientos personales y referencias políticas, entre ellas una imitación del expresidente Juan Domingo Perón por parte de la legisladora. Sin embargo, el fondo de la discusión se mantuvo en si correspondía exigir a los organizadores que garantizaran el acceso al agua durante los espectáculos.

Las voces que pidieron otra mirada

El diputado Durand Cornejo también objetó la iniciativa. Cuestionó que una ley obligue a los empresarios a proveer agua potable a quienes concurren a sus eventos. "¿Por qué una ley tendría que obligar a un empresario a proveer agua a los asistentes?", preguntó. Para graficar su postura, comparó la propuesta con una eventual obligación de las iglesias de suministrar agua a los fieles durante una procesión.

Durand Cornejo consideró que, si el objetivo era garantizar el acceso al agua en este tipo de encuentros, una alternativa podía ser establecer responsabilidades para los municipios. "En todo caso, hagamos una ley que obligue a los intendentes a poner canillas de agua potable en estos eventos", propuso.

Desde La Libertad Avanza, la diputada María Elena Davids pidió que se definiera con criterios concretos qué debe considerarse un evento masivo. También cuestionó que se establecieran nuevas obligaciones sin abordar antes los problemas estructurales del servicio de agua potable. "Es verdad, queremos un Estado pequeño, controlado y eficiente, no grande como el actual de la provincia, donde Aguas del Norte se nos ríe en la cara", expresó.

Su compañero de bloque Sergio López, de Metán, propuso evaluar una modificación para que los asistentes puedan ingresar con su propia agua a los espectáculos. Señaló que en algunos eventos privados se prohíbe el ingreso de bebidas del exterior y consideró que esa situación debía analizarse dentro del debate sobre la hidratación.

La defensa del acceso gratuito al agua

El diputado Juan José Esteban respaldó las medidas preventivas y defendió la iniciativa por sus implicancias sanitarias. Relató que había presenciado la llegada de jóvenes deshidratados a las guardias hospitalarias después de participar en eventos, y sostuvo que la prevención debía ocupar un lugar central en las políticas de salud pública.

La diputada Frida Fonseca, de Capital y del bloque Por Salta, también apoyó el proyecto. Afirmó que el Estado tiene la obligación de velar por la seguridad de quienes concurren a espectáculos, en su mayoría jóvenes, y advirtió que la actividad física prolongada y la falta de hidratación pueden provocar descompensaciones y consecuencias más graves.

En tanto, Soledad Farfán, de la Unión Cívica Radical, acompañó la iniciativa y destacó la importancia de garantizar el acceso al agua de consumo sin costo. La legisladora recordó el caso Cromañón al referirse a la necesidad de fortalecer las medidas de prevención y seguridad en eventos multitudinarios.

Con la aprobación de Diputados, el proyecto quedó convertido en ley y pasó al Poder Ejecutivo para su promulgación.

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