Salta ya tiene más de 2.000 deudores alimentarios: hay uno que debe cuota desde 2004
El padrón de deudores alimentarios de Salta ya supera las 2.000 personas y creció casi 400 en pocos meses. Entre los inscriptos hay un caso que figura desde 2004: quién es y qué juzgado lo tiene registrado.
El Registro de Deudores Alimentarios de Salta superó las 2.000 personas inscriptas, según informó la secretaría de Derechos Humanos de la Corte de Justicia de la provincia. El padrón crece a un ritmo sostenido y ya acumula casos que llevan más de dos décadas sin resolverse.
De acuerdo con lo detallado por el Poder Judicial, a comienzos de 2026 el listado contaba con unos 1.680 deudores. Hoy esa cifra trepó a 2.080: un salto de casi 400 nombres en apenas unos meses.
Quiénes integran el registro
Del total de inscriptos, el 97% son hombres y el 3% restante, mujeres. La clasificación surge del padrón oficial y toma como referencia el nombre de pila de cada persona registrada.
El dato no es menor: confirma una tendencia que se repite en la mayoría de las jurisdicciones del país, donde la obligación alimentaria incumplida recae mayoritariamente sobre varones.
Casos que llevan más de 20 años
Uno de los aspectos que más llama la atención es la antigüedad de algunos registros. Hay inscriptos cuya fecha de ingreso se remonta al año 2004, es decir, hace más de dos décadas.
El caso más antiguo identificado corresponde a R.D.P., con fecha de registro 06/06/2004, asociado al Juzgado en lo Civil de Personas y Familia Nº 1. Al 1 de octubre de 2026, figura en el padrón desde hace más de 22 años.
No es el único. También aparecen A.J.M., registrado desde el 07/06/2004; J.E., desde el 10/06/2004; y M.R.L., desde el 27/06/2004. Todos ellos llevan más de dos décadas sin regularizar su situación.
Qué implica estar en el registro
El Registro de Deudores Alimentarios funciona como una herramienta de presión para quienes no cumplen con la cuota alimentaria de sus hijos. La inscripción puede traer consecuencias concretas en la vida cotidiana de los deudores, desde trabas para créditos hasta restricciones para salir del país, entre otras medidas.
El crecimiento del padrón en pocos meses refleja que el mecanismo se usa cada vez más como vía para exigir el pago. Al mismo tiempo, la presencia de casos con más de 20 años de antigüedad muestra que, para muchas familias, la deuda sigue sin saldarse.