Salteños divididos: ¿freno a la inflación o ajuste que ahoga?
La inflación ya no aumenta todos los días, pero los comercios cierran y falta trabajo. ¿Qué opinan realmente los salteños sobre el rumbo económico?
Mientras el Gobierno nacional celebra la desaceleración de los precios, en las calles de Salta las opiniones chocan de frente: hay quienes ya sienten el alivio en sus bolsillos y otros que aseguran que el ajuste los está dejando sin aire. La crisis económica partió aguas entre los vecinos.
En el marco de una inflación que no da tregua y con los últimos índices del INDEC sobre la mesa, el medio El 10 TV salió a relevar el humor social. El resultado: un mosaico de sensaciones que van desde el optimismo por la estabilización hasta el desencanto por el cierre de comercios y la pérdida de empleos.
¿Qué dice el sector que apoya el rumbo oficial?
Una de las vecinas consultadas destacó que la suba de precios ya no es tan vertiginosa como antes. "Yo creo que está mucho más estable de lo que estábamos anteriormente, porque las cosas uno las veía todos los días y aumentaban a diario, pero actualmente no, esto está estable", sostuvo.
En sintonía, otro ciudadano respaldó las medidas del presidente y consideró que los indicadores macroeconómicos van por buen camino. "Se está estabilizando porque el gobierno está haciendo las cosas bien, el presidente está haciendo las cosas bien", expresó.
La otra cara: comercios cerrados y familias al límite
Pero no todo es color de rosa. Una entrevistada fue contundente al describir la realidad que ve a diario: "Está insostenible porque la gente no tiene trabajo, no tiene plata, no tiene ni para comer; cerraron un montón de empresas y en el centro hay comercios cerrados, eso te habla de que no estamos bien".
Su testimonio refleja la preocupación de un sector que siente el ajuste en carne propia, con el consumo caído y la incertidumbre laboral como telón de fondo.
La postura intermedia: el esfuerzo diario como salvavidas
Entre ambos extremos, un vecino optó por una mirada más personal. "Hay muchas personas que están pasando una situación bastante difícil, pero yo, dentro de todo, con mi trabajo, trabajando todos los días como corresponde, tengo un buen pasar", concluyó.
Su caso demuestra que, más allá de las estadísticas, la realidad económica se vive de manera dispar según el empleo y los ingresos de cada hogar.