San Agustín, el pueblo salteño que esconde siglos de historia: qué se celebra este domingo
¿Sabías que este pueblo del Valle de Lerma fue campamento de Güemes y hasta llegó a ser municipio por dos años? Conocé la historia que se esconde detrás de la fiesta patronal.
San Agustín, un pequeño poblado rural de La Merced, en el departamento Cerrillos, celebra este domingo la fiesta en honor a su santo patrono. Pero detrás de la festividad religiosa se esconde una historia que atraviesa la época colonial, las luchas por la Independencia y hasta un fugaz pasado como municipio.
A pocos kilómetros de la ciudad de Salta, en el corazón del Valle de Lerma, este pueblo de calles de tierra y corrales guarda una memoria mucho más grande que su geografía. Sus orígenes se remontan a mediados del siglo XVIII, cuando se estableció la finca San Agustín, una de las estancias ganaderas más importantes de la Salta colonial.
Allí se criaba hacienda vacuna y mular, y funcionaban carpinterías, herrerías y panaderías, en una lógica de vida casi autosuficiente. La estancia perteneció a influyentes familias españolas que, en su paso por América, habían estado en Potosí antes de llegar a estas tierras. Desde San Agustín partían animales hacia la feria de Sumalao, uno de los grandes puntos comerciales de la región, para luego seguir rumbo al Alto y Bajo Perú.
Un escenario de la historia argentina
Con el tiempo, el lugar se convirtió en protagonista de momentos decisivos. Durante las luchas por la Independencia, fue campamento de la vanguardia del general Martín Miguel de Güemes. Desde allí, el 29 de abril de 1817, el héroe gaucho envió un parte al general Manuel Belgrano.
Años más tarde, en noviembre de 1838, la estancia volvió a tener un rol central al ser utilizada como cuartel general por Felipe Heredia, gobernador de Salta y segundo jefe del Ejército de la Confederación. Esa importancia histórica terminó dando origen al pueblo que hoy lleva su nombre.
La fe y el legado de San Agustín
La identidad del pueblo también está marcada por la tradición religiosa. San Agustín, considerado el “Doctor de la Iglesia” y una de las figuras más influyentes del cristianismo, fue filósofo, teólogo y autor de obras como “Confesiones” y “La Ciudad de Dios”. Logró unir el pensamiento griego con la doctrina cristiana, dejando una huella profunda en la cultura occidental.
La fiesta central se celebrará este domingo en la parroquia local, bajo el lema “Con San Agustín caminemos unidos como hermanos, construyendo la paz y sembrando amor”.
En Salta, la presencia agustiniana tiene raíces históricas: desde 1976, la Orden de San Agustín está a cargo de la parroquia Santa Teresa de Jesús, en calle Florida de la capital provincial, adonde los frailes llegaron inicialmente para acompañar una misión en Cafayate. También permanece como testimonio la iglesia de San Agustín de Angastaco, en los Valles Calchaquíes, un templo colonial que forma parte del patrimonio religioso de la provincia.
Un presente de crecimiento
Hoy, San Agustín tiene más de 3.000 habitantes entre el área urbana y rural, y la llegada de nuevos loteos, especialmente a la vera de la ruta provincial 21, está impulsando un fuerte crecimiento demográfico.
La localidad tiene un antecedente institucional particular: en 1974 fue declarada municipio mediante la ley 4.829, que fijaba sus límites e incluía los parajes Sumalao y El Huayco. Sin embargo, durante los dos años que duró ese reconocimiento, no contó con recursos propios y dependía administrativa y económicamente de la Provincia.
El proceso se interrumpió tras el golpe militar de 1976. En 1977, cuando debía conformarse su primer Concejo Deliberante, la norma fue derogada por el decreto ley 5.061 y San Agustín perdió su condición de municipio. Pese a ello, en ese breve período se concretaron obras que marcaron su desarrollo, como la construcción del centro cívico, la iglesia y la delimitación de la plaza parque. También se abrió un camino de unos 5 kilómetros que conecta San Agustín con La Merced, una vía clave para la integración de la zona.