San Cayetano: el 45% de quienes piden ayuda en iglesias lo hace por necesidades materiales
El 45% de los que piden ayuda en iglesias lo hace por necesidades materiales. ¿Qué revela el estudio de la UBA sobre el rol social de los templos?
El 45% de los argentinos que acudieron a una iglesia o templo en el último año lo hizo para resolver problemas económicos o laborales, según un estudio de la UBA. La cifra evidencia el rol social que asumen las instituciones religiosas más allá de la fe.
Cada 7 de agosto, la celebración de San Cayetano, patrono del pan y del trabajo, pone en agenda un fenómeno que va más allá de lo espiritual. Para una parte importante de la población, los templos se convirtieron en un refugio ante la falta de alimentos, la necesidad de conseguir empleo o los problemas de salud.
El Observatorio de las Creencias en Argentina (OCREAR), dependiente del Ciclo Básico Común de la Universidad de Buenos Aires (UBA), relevó que el 35,5% de los argentinos recurrió a una institución religiosa durante los últimos doce meses en busca de ayuda o contención.
¿Qué buscan quienes se acercan a los templos?
El principal motivo sigue siendo espiritual: atravesar momentos difíciles, encontrar consuelo o recibir acompañamiento. Sin embargo, el informe revela que el 45% de los que concurrieron lo hizo por necesidades materiales, lo que incluye asistencia económica o alimentaria y apoyo para capacitarse o buscar empleo.
Si se toma el total de la población encuestada, el 16% recurrió a instituciones religiosas para intentar resolver problemas económicos, materiales o laborales.
“Hoy vemos que 16% del total de la población encuestada se apoya en instituciones religiosas para la resolución de problemas de base material o económica y laboral, donde la problemática se acentúa fuertemente en segmentos con menor nivel de formación”, explicó Mariela Mosqueira, una de las investigadoras del estudio.
Los resultados forman parte del Tercer Informe 2026 del Barómetro de las Religiones y las Creencias en Argentina. Para Gabriela Irrazábal, también investigadora, “en un contexto social desafiante, los templos continúan siendo lugares de referencia para miles de personas que buscan desde consuelo emocional hasta apoyo material”.
¿Quiénes son los que más recurren?
El estudio detectó que las personas de 50 años o más son las que con mayor frecuencia buscan asistencia en instituciones religiosas: el 45% de ese grupo declaró haber recurrido a ellas durante el último año. La proporción baja al 34% entre los jóvenes de 16 a 29 años y al 27,6% entre quienes tienen de 30 a 49.
Entre los mayores de 50 también aumenta la búsqueda de acompañamiento espiritual: el 32,8% lo hizo por ese motivo, mientras que un 16,2% acudió por problemas de salud. Ambas proporciones prácticamente duplican a las de los segmentos más jóvenes.
La educación, otro factor clave
El nivel educativo marca diferencias notorias. Entre quienes no completaron la escuela secundaria, el 42,8% acudió a una iglesia o templo para solicitar ayuda en los últimos doce meses. De ese grupo, el 26,9% buscó apoyo espiritual, el 14,9% pidió asistencia por problemas de salud y el 12,5% necesitó ayuda económica o alimentaria.
En cambio, entre quienes alcanzaron estudios superiores, la cifra desciende al 26,6%. Para los investigadores, estas diferencias muestran el papel de las comunidades religiosas como redes de apoyo y contención, especialmente entre sectores con menores niveles educativos y mayores necesidades materiales.
Una encuesta nacional
El informe se elaboró con una encuesta probabilística de alcance nacional, realizada durante 2026 entre personas de 16 años o más residentes en Argentina. El relevamiento comprendió 904 casos.
El Barómetro de las Religiones y las Creencias en Argentina es una iniciativa del OCREAR, dependiente del CBC de la UBA, que estudia las identidades, creencias y prácticas religiosas de la población.
Esta tercera edición confirma que, para una parte de los argentinos, las iglesias y los templos son parte de la trama comunitaria a la que recurren cuando necesitan resolver problemas concretos de la vida cotidiana.