San Cayetano en Santiago del Estero: el llamado del padre Trejo ante la 'sequía económica'
El padre Marcelo Trejo comparó la crisis actual con la histórica sequía que dio origen a la devoción a San Cayetano. ¿Qué mensaje dejó a los fieles?
En plena celebración de San Cayetano, el padre Marcelo Trejo encendió una alerta social en Santiago del Estero. Mientras miles de fieles se acercaban a la capilla, el sacerdote trazó un paralelo entre la histórica sequía que dio origen a la devoción y la actual crisis que golpea a las familias argentinas.
Este 7 de agosto, la festividad del patrono del pan y del trabajo volvió a reunir a los santiagueños en un contexto de incertidumbre laboral y dificultades económicas. El padre Trejo, titular de la capilla San Cayetano de la capital provincial, no solo bendijo los panes sino que también lanzó un mensaje que resonó entre los presentes: “Que no falte el pan en la mesa de los santiagueños”.
Una tradición nacida de una sequía
El sacerdote recordó que la advocación de San Cayetano como protector del trabajo y el sustento tiene raíces profundas en Argentina. Según relató, la devoción se afianzó gracias a una comunidad de inmigrantes italianos que, ante una prolongada sequía que amenazaba las cosechas de trigo, pidió la intercesión del santo. Cuando las lluvias llegaron y la producción se recuperó, San Cayetano quedó ligado para siempre a la idea de pan, trabajo y providencia.
“Hoy tenemos una aridez social y una sequía económica. Es un buen motivo para pedirle a San Cayetano su intercesión, pero sobre todo para mantenernos constantes en la esperanza de nuevos tiempos”, expresó Trejo, estableciendo un puente entre aquella historia y la realidad que viven hoy muchas familias.
El pan bendecido, un símbolo de dignidad
El tradicional pan bendecido que se entrega durante la festividad no es un simple alimento. Para Trejo, “es el signo de una vida digna, del deseo de que no falte el trabajo, la paz, la salud y la educación en nuestros hogares”. Una reflexión que cobra especial fuerza en un país donde el acceso al empleo y a lo básico se ha vuelto una odisea para millones.
El sacerdote también se refirió al papel de la Iglesia en tiempos de crisis. “Sería un gran pecado estar ausentes allí donde las ausencias del pan hoy se hacen mucho más evidentes”, afirmó, subrayando que la misión pastoral debe estar codo a codo con quienes más sufren.
Responsabilidad ciudadana y compromiso
En un tono más reflexivo, Trejo llamó a no mirar para otro lado. “La situación que estamos viviendo no es una casualidad, sino una causalidad”, sentenció, y recordó que nadie está exento de responsabilidad en el rumbo del país. Por eso, instó a respaldar las palabras con hechos, citando una frase del Evangelio: “Ustedes hablen de Dios como quieran y yo les contaré de Dios con mis obras”.
Finalmente, el cura se mostró esperanzado por la confirmación de la visita del papa León a la Argentina. Consideró que la presencia del Sumo Pontífice puede ser un signo de unidad y una oportunidad para renovar la fe en tiempos difíciles, en un país que una vez más encuentra en San Cayetano un emblema de trabajo y dignidad.