San Isidro en vilo: la toma de la oficina del intendente que desnudó la interna peronista
Una protesta inédita sacudió la municipalidad de San Isidro. ¿Qué llevó a un grupo de peronistas a tomar la oficina del propio intendente y qué revela esta acción sobre las grietas internas del oficialismo? Los detalles de una noche de fuertes acusaciones.
Un grupo de militantes peronistas ocupó durante horas el acceso a la oficina privada del intendente Ramón Lanús en un hecho que tensó al máximo la sede municipal de San Isidro. La protesta, que se extendió desde la tarde del jueves hasta la madrugada del viernes, fue encabezada por el funcionario provincial Marcos Cianni y la concejal Manuela Schuppisser, en reclamo por el recorte de contratos de asesores.
Según informó el medio local QuePasaWeb, la medida fue impulsada por un sector del peronismo alineado con el ministro bonaerense Andrés Larroque. El conflicto se desató tras un enfrentamiento con el presidente del Concejo Deliberante, Jorge Álvarez.
El detonante específico fue la decisión de reducir la cantidad de asesores asignados a la concejal Schuppisser. Fuentes legislativas indicaron que la edil contaba con más asesores que el resto de los concejales debido a acuerdos previos, situación que se habría modificado.
Operativo policial y tensa espera
Cerca de las 20:00 horas, se montó un operativo con policía bonaerense y seguridad municipal en la zona del casco histórico de San Isidro. La movilización de fuerzas se produjo luego de que desde el Ejecutivo municipal advirtieran la ocupación del sector previo a la oficina privada del intendente.
El episodio no es un hecho aislado, sino que se enmarca en una profunda interna del peronismo local. Días atrás, el mismo espacio político había interrumpido con bombos la apertura de sesiones del Concejo, luego de romper con el bloque mayoritario y quedar fuera de la presidencia de una comisión.
Versiones enfrentadas y un final sin incidentes
Desde el entorno del intendente Ramón Lanús calificaron la protesta como “aprietes de un sector marginal” y apuntaron directamente contra el armado político referenciado en el ministro Larroque. Pintaron la acción como una presión ilegítima.
En cambio, voceros del sector de Larroque ofrecieron una lectura diametralmente opuesta. Sostuvieron, según la publicación de QuePasaWeb, que “hubo una situación de apriete hacia la concejala”, defendiendo la medida de fuerza como una respuesta a una provocación.
La ocupación del hall de acceso finalmente se extendió hasta cerca de la 1:00 de la madrugada del viernes. En ese momento, los manifestantes se retiraron del lugar sin que se registraran incidentes, dando por concluida una jornada de alta tensión política en el municipio.