San Juan: 34 casos de triquinosis y un dato en los más chicos que encendió las alarmas
El brote de triquinosis en San Juan ya suma 34 afectados y la mayoría se recupera en sus casas. Pero hay tres internados y uno de ellos es un dato que nadie quería ver entre los más chicos.
El brote de triquinosis que se desató en San Juan tras un carneo casero ya dejó 34 personas afectadas, y aunque la mayoría se recupera en sus casas, hay un grupo que sigue bajo observación médica estricta. La cifra más sensible aparece entre los más chicos: 11 de los notificados son menores de edad.
Según informó el área de salud provincial, la mayor parte de los pacientes transita la enfermedad de manera ambulatoria, con seguimiento desde sus domicilios. Pero hasta el momento tres personas permanecen internadas por complicaciones derivadas de la infección parasitaria.
Qué complicaciones presentan los internados
Dentro de ese grupo, dos pacientes desarrollaron cuadros cardiovasculares, una situación que exige vigilancia clínica rigurosa: la triquinosis puede comprometer tejidos musculares y órganos vitales si no se trata a tiempo.
Pese a la gravedad que puede alcanzar el parásito, desde el plano médico llevaron tranquilidad: "Están evolucionando todos favorablemente", remarcaron.
El impacto en la población infantil también encendió las alertas. De los 11 menores afectados, uno sigue internado, aunque con evolución favorable. Los síntomas a los que hay que prestar atención son fiebre, dolores musculares e hinchazón en los párpados, señales que obligan a consultar rápido.
Los operativos para cortar la cadena de contagios
Para frenar la propagación de nuevos casos vinculados al consumo de carne de cerdo mal cocida o sin controles bromatológicos, las áreas de bromatología y salud provincial intervinieron directamente sobre el foco del brote.
Por un lado, secuestraron la totalidad de la fuente cárnica en el lugar de faenamiento clandestino y procedieron a su destrucción definitiva. Por otro, desplegaron operativos de inspección en comercios habilitados e informales para retirar del mercado los productos derivados que no cuenten con etiqueta ni trazabilidad oficial.
Desde la cartera sanitaria insistieron en la recomendación central: no comprar chacinados ni carne en la vía pública o en lugares sin habilitación. La trazabilidad —el seguimiento bromatológico desde el origen del animal hasta su comercialización— es la única herramienta efectiva para garantizar que los alimentos estén libres del parásito Trichinella spiralis.