Los choferes de Red Tulum arrancaron el jueves con los recorridos habituales, pero esperan una respuesta concreta de las empresas al mediodía. Si el dinero no aparece, el gremio ya tiene el plan B sobre la mesa.
Los colectivos de Red Tulum salen a la calle con normalidad este jueves en San Juan, a pesar del estado de alerta y asamblea permanente que declaró la Unión Tranviarios Automotor (UTA). Las unidades cumplen sus recorridos habituales y no hay frecuencias reducidas, según constató el móvil de Canal 13.
Algunos pasajeros reportaron demoras puntuales en las primeras horas de la mañana, pero el servicio se fue acomodando con el paso de la jornada. El conflicto salarial, en cambio, sigue sin resolverse.
La hora clave: el mediodía
Los conductores esperan que las empresas depositen los aumentos pendientes. Ese movimiento suele concretarse alrededor del mediodía, y es el que definirá si el transporte sigue funcionando sin sobresaltos o si el gremio vuelve a mover sus fichas.
Si los pagos se acreditan, la actividad continuará como hasta ahora. Si no ocurre, los trabajadores empezarán a evaluar qué medidas de fuerza podrían aplicar en la provincia. Por ahora no hay interrupción ni reducción de frecuencias, pero la alerta sigue vigente.
Qué hay detrás del reclamo
El origen del conflicto son las diferencias salariales que quedaron sin cancelar de mayo, junio, julio y agosto. Desde UTA sostienen que las empresas locales no terminaron de pagar los montos acordados y cuestionan la lentitud de las negociaciones.
El secretario de Finanzas del sindicato en San Juan, Antonio Ruiz, recordó que en septiembre las partes firmaron un acta que fijaba el 30 de octubre como límite para acordar un cronograma de pago de la deuda. La propuesta de los empresarios era cancelar en cuatro cuotas hasta febrero, algo que el gremio rechazó.
La declaración de alerta y asamblea permanente surgió mientras los delegados deliberaban en las cabeceras de las concesionarias: La Marina, La Positiva, Empresa Maya, Alto de Sierra, El Libertador y El Triunfo.
El antecedente de octubre
La preocupación por un posible corte del servicio tiene un precedente cercano: el paro que arrancó el miércoles 7 de octubre y se extendió hasta el jueves 8. En ese caso, la medida estuvo ligada a demoras en la liquidación de aumentos y diferencias retroactivas.
El conflicto se destrabó con un acuerdo firmado en la Subsecretaría de Trabajo entre UTA, la cámara empresaria ATAP y el Gobierno provincial. Ahora, con los colectivos todavía en circulación, los trabajadores aguardan una respuesta favorable al mediodía. Si los depósitos no aparecen, la posibilidad de nuevas medidas de fuerza volverá al centro de la escena.