San Juan despide a la voluntaria que pasó 56 años en Casa Cuna
Maruja Flores de Montilla estuvo 56 años en Casa Cuna. La institución la despidió con un mensaje que repasa su vida entera de trabajo, pero hay un detalle en las fotos que eligieron que lo dice todo.
Maruja Flores de Montilla, conocida como "Maru", murió y la Asociación Casa Cuna la despidió con un mensaje cargado de emoción y fotos de más de medio siglo de trabajo junto a la infancia más vulnerable.
La noticia golpeó fuerte en el ambiente solidario sanjuanino. Maruja Flores de Montilla, una de las voluntarias más queridas de la provincia, falleció y la entidad que la tuvo como pilar durante décadas le dedicó un adiós público en sus redes sociales.
Su vínculo con Casa Cuna no fue menor: estuvo ligada a la institución durante 56 años. En ese tiempo cumplió distintas funciones y acompañó cada etapa de la historia de la asociación, que asiste a niños y niñas en situación de vulnerabilidad desde hace décadas.
Una vida dedicada a los demás
El compromiso de Maruja no se limitó al hogar de acogimiento transitorio. También acompañó a madres en el Hospital Guillermo Rawson y brindó asistencia a familias de sectores vulnerables. Su tarea se extendió por más de cinco décadas, con contención, abrigo y oportunidades para miles de chicos.
En el marco del 66° aniversario de la entidad —creada en 1960—, la histórica colaboradora había sido homenajeada recientemente por su labor social incondicional. Para despedirla, este jueves a las 20 se ofició una misa en su memoria en la Iglesia Catedral.
El mensaje de Casa Cuna
La asociación publicó en sus redes un texto acompañado de numerosas fotos de los momentos compartidos con Maruja. Allí expresó su dolor y resumió el legado de quien fuera una de las figuras más queridas del voluntariado sanjuanino.
"Hoy despedimos con profundo dolor a Maruja Flores de Montilla, nuestra Maru, que dedicó 56 años de su vida a Casa Cuna desempeñando diferentes funciones y acompañando con compromiso cada etapa de nuestra historia", comienza el mensaje.
Luego, la entidad reflexionó sobre las imágenes: "Estas fotos son apenas un pequeño recorrido por tantos años compartidos porque nos resulta imposible resumir en unas pocas fotografías una vida entera de trabajo, dedicación y pertenencia a nuestra institución".
El texto también dejó ver el vacío que deja su partida: "Nos duele muchísimo su partida. Será difícil aprender a convivir con su ausencia, pero siempre tendremos presente todo lo que compartimos con ella y todo lo que nos enseñó. Gracias, Maruja, por tantos años de entrega a Casa Cuna".
Por último, Casa Cuna acompañó a la familia: "Acompañamos con profundo cariño a sus seres queridos en este momento de dolor. Hasta siempre, Maru querida. Siempre serás parte de nuestra historia".