San Juan: el plan de Protección Civil que busca salvar vidas en los barrios
¿Sabías que un simple mueble puede bloquear tu salida durante un sismo? Protección Civil lanza un plan para que los barrios estén listos. Conocé los detalles.
La provincia de San Juan, una de las más sísmicas del país, no quiere depender solo de las escuelas y organismos públicos para estar preparada ante un terremoto. Protección Civil pondrá en marcha un ambicioso proyecto para capacitar a líderes barriales, quienes tendrán la misión de transmitir las claves de la prevención en cada hogar.
El director interino de Protección Civil, Diego Morales, confirmó a Diario La Provincia SJ que la iniciativa ya estaba en los planes y ahora se retomará con fuerza. “Hay un trabajo que se hacía a través de Carlos Heredia que es fundamental y vamos a tratar de seguir su legado”, afirmó.
¿En qué consiste la capacitación?
La idea es identificar referentes naturales dentro de las comunidades y brindarles herramientas básicas de prevención sísmica. Estos líderes se convertirán en el primer eslabón de información, ayudando a que cada familia reconozca los riesgos específicos de su propia vivienda.
“Prepararlos para que ellos repliquen en el hogar”, explicó Morales. Entre las tareas que podrán desarrollar se encuentra la orientación para armar una mochila o bolso de emergencia, identificar lugares seguros y reconocer aquellos elementos de una vivienda que podrían convertirse en un peligro durante un terremoto.
¿Cada casa tiene un lugar seguro?
Uno de los conceptos centrales de la capacitación será que no existe necesariamente un único lugar seguro para todas las viviendas. La distribución de cada casa, la presencia de tendidos eléctricos, pozos, muebles, objetos en altura y otros elementos hacen que cada familia deba analizar previamente cuál es el sector de menor riesgo. “Cada casa va a ser distinta”, explicó Morales.
Por eso, los líderes barriales tendrán un rol importante a la hora de enseñar a las familias a realizar esa evaluación preventiva.
La mochila de emergencia, otro punto clave
Los referentes comunitarios también podrán ayudar a controlar que las familias tengan preparados elementos básicos para afrontar las primeras horas posteriores a un sismo. Entre ellos se encuentran agua potable, linterna, alimentos no perecederos, elementos para encender fuego y un botiquín básico.
La intención es que la preparación no quede solamente en una charla sino que pueda traducirse en acciones concretas dentro de cada hogar.
La prevención también empieza con los adolescentes
Protección Civil busca que la información llegue especialmente a los jóvenes para que puedan convertirse en multiplicadores dentro de sus familias. El mecanismo sería similar al que ya se utiliza en las escuelas: los chicos reciben conocimientos sobre prevención y luego los llevan a sus casas.
Morales destacó que se busca generar una “conciencia social para prepararnos”, de modo que las recomendaciones no sean conocidas solamente por quienes trabajan en organismos de emergencia. Así, un adolescente podría colaborar en su casa para identificar dónde están las llaves de gas y electricidad, reconocer los lugares seguros o revisar si existen objetos que puedan caer durante un movimiento.
Uno de los ejemplos mencionados por Morales fue el de los muebles ubicados cerca de las puertas. Durante un terremoto, un sillón o un mueble puede desplazarse y bloquear una salida. Del mismo modo, una botella, un adorno o un elemento de cerámica ubicado en altura puede caer y generar heridas. La prevención apunta justamente a detectar esos riesgos antes del terremoto, cuando todavía existe la posibilidad de corregirlos.
San Juan y la preparación frente a los sismos
Morales recordó que San Juan se encuentra en una zona de elevada actividad sísmica y remarcó la importancia de mantener una preparación permanente. El funcionario también hizo referencia a los recientes movimientos registrados en otros países de la región y mencionó sismos de magnitud 7,4 en Venezuela y Colombia, comparándolos con el terremoto que afectó a San Juan en 1977. La comparación sirvió como punto de partida para remarcar que la provincia debe continuar fortaleciendo su cultura de prevención.
La capacitación de líderes barriales forma parte de un trabajo que había comenzado Carlos Heredia antes de su muerte en el accidente aéreo ocurrido en Valle Fértil. Morales aseguró que ese esquema será retomado y profundizado. “Esto ya se empezó a trabajar identificando, pero se va a retomar”, señaló.
El objetivo será que los barrios cuenten progresivamente con personas capacitadas para transmitir las herramientas básicas de prevención y ayudar a que cada familia llegue mejor preparada ante un eventual terremoto. Para Protección Civil, la premisa es clara: cuanto mayor sea la preparación de la población, menor será la cantidad de personas que necesiten asistencia durante una emergencia de gran magnitud.