San Juan: la decana de Ingeniería frenó en seco la idea de acortar las carreras y apuntó a otra salida
La decana de Ingeniería rechazó de plano acortar las carreras para responder a la minería y apuntó contra el corazón del debate: dijo que la salida no pasa por ahí. Lo que ya tiene en marcha la facultad, adentro.
La discusión sobre cómo formar a los profesionales que la minería sanjuanina necesita sumó un capítulo picante: la decana de la Facultad de Ingeniería, Andrea Díaz, rechazó que acortar las carreras de grado sea la solución y puso el foco en otra estrategia que la facultad ya tiene en marcha.
En diálogo con Radio Mil20, Díaz sostuvo que reducir los años de estudio no alcanza para responder a la demanda de profesionales vinculados a la actividad minera y aclaró que cualquier cambio en los planes requiere un análisis profundo. La discusión se da en un contexto de expansión del sector, que necesita cubrir puestos con perfiles técnicos y universitarios.
Por qué las carreras duran cinco años
La decana explicó que la facultad dicta 13 carreras de ingeniería y que 12 de ellas tienen planes de estudio actualizados, vigentes desde hace tres años. Según detalló, la duración de cinco años no es un capricho: responde a estándares fijados por resoluciones ministeriales y a contenidos que abarcan desde las ciencias básicas hasta las tecnologías aplicadas.
En ese marco, remarcó que una modificación de ese tipo no puede resolverse de manera inmediata.
Tecnicaturas y capacitación, la apuesta para el corto plazo
Frente a la necesidad de incorporar personal en plazos más cortos, Díaz indicó que la facultad ya cuenta con seis tecnicaturas de dos años. Además, informó que el Consejo Directivo aprobó una nueva tecnicatura en topografía en una reunión realizada el día anterior a la entrevista.
La oferta se completa con más de 100 capacitaciones y diplomaturas, con trayectos que van de tres a nueve meses. Para la decana, atender la actividad minera no exige solo ingenieros: también harán falta técnicos y formaciones específicas.
En ese sentido, señaló que la facultad mantiene conversaciones con representantes del sector empresarial para conocer sus necesidades y ajustar la oferta académica. También destacó la capacitación docente como condición para incorporar nuevas herramientas y conocimientos vinculados con la evolución tecnológica.
El vínculo que no termina con el egreso
Díaz añadió que la formación universitaria no concluye con el título en mano y mencionó un programa de articulación y seguimiento de graduados. Según explicó, ese vínculo permite organizar prácticas profesionales, capacitaciones y convenios con universidades, además de mantener el contacto con egresados que hoy trabajan en empresas o siguen estudios doctorales y posdoctorales.
En paralelo, subrayó el aumento de la participación femenina: las mujeres pasaron de representar alrededor del 20% del estudiantado al 45%.
Puertas abiertas y trabajo con secundarias
La facultad también trabaja con escuelas secundarias para acercar las distintas especialidades y difundir sus propuestas académicas. Díaz mencionó como ejemplo la reciente Noche de Puertas Abiertas, destinada a mostrar la oferta de ingeniería a la comunidad.
La decana insistió en que la respuesta a la demanda minera debe combinar carreras de grado, tecnicaturas, capacitaciones y actualización permanente, mientras siguen vigentes los planes ya reformulados en los últimos tres años.