San Juan se prepara para el deshielo: la advertencia que involucra a los parques solares
La nieve acumulada en la cordillera puso en alerta a San Juan y reavivó una duda incómoda: qué pasa con los parques solares si el agua crece. El organismo que los controla salió a responder, pero hay un detalle de la normativa que pocos conocen.
La gran cantidad de nieve acumulada en la cordillera y la chance de que en los próximos meses los caudales aumenten de manera considerable tienen en alerta a varios organismos de San Juan. En ese marco, una de las dudas que apareció es qué puede pasar con los parques solares de la provincia si se producen crecidas e inundaciones.
El presidente del EPSE, Lucas Estrada, salió a llevar tranquilidad y explicó que las instalaciones deben cumplir con requisitos específicos para que las crecidas no dañen su infraestructura. En diálogo con el programa Valor Agregado, detalló que todos los proyectos, sin excepción, tienen que presentar un estudio de no inundabilidad antes de empezar a funcionar.
“Todos los parques que hay en San Juan por la normativa local tienen que presentar su estudio de no inundabilidad”, afirmó Estrada. Se trata de un análisis que hace un ingeniero civil especializado en hidráulica y que permite saber cómo se comportaría el terreno y qué caudales históricos podrían afectar la zona donde está cada parque.
El titular del EPSE aclaró que la exigencia rige tanto para los proyectos públicos como para los privados. En el caso de las instalaciones que administra el organismo, además, se construyeron sistemas de drenaje preparados para soportar crecidas centenarias, de acuerdo con las características hidráulicas de cada sector.
“Donde están nuestros parques, tanto en Tocota como en Ullum, tenemos drenajes que están preparados para las crecidas centenarias”, señaló Estrada.
Qué pasa con los parques privados
Estrada también remarcó que los emprendimientos privados deben hacer estos estudios de manera obligatoria como parte de la ingeniería necesaria para desarrollar las instalaciones. El análisis permite conocer los caudales históricos de la zona y fijar las condiciones para proteger la infraestructura.
Además, explicó que el costo de estos estudios es bajo en comparación con la inversión total que demanda construir un parque solar. Por eso consideró que contar con un análisis hidráulico previo es clave para reducir riesgos.
“Los privados lo tienen que hacer por obligación, pero además porque realmente el estudio es barato”, sostuvo el funcionario, que destacó que la inversión de los parques se mide en millones de dólares y que estos análisis sirven para proteger la propia infraestructura.
El EPSE también trabaja ante el escenario de mayor cantidad de agua
La preocupación por las posibles crecidas forma parte de un escenario hídrico más amplio que analizan distintos organismos provinciales. Estrada contó que el EPSE participa en tres frentes de trabajo vinculados con el manejo del agua y la infraestructura existente.
Uno de ellos es el dique Ignacio de la Roza, donde trabajan junto a Hidráulica en la restauración de compuertas y su puesta en funcionamiento. El objetivo es tener mayor capacidad para manejar los caudales que puedan llegar durante una temporada con más agua.
Otro de los trabajos se concentra en el tramo entre Punta Negra y Quebrada de Ullum, donde se limpia el cauce del río San Juan. La idea es evitar que escombros, basura u otros elementos generen obstrucciones y provoquen problemas aguas abajo si hay que derivar mayores volúmenes de agua.
A esto se suma el manejo de los embalses. Estrada explicó que buscan mantenerlos con el menor nivel posible dentro de los márgenes operativos para tener mayor capacidad de recepción ante un eventual incremento de los caudales.
También monitorean las obras del Tambolar
El tercer frente de trabajo mencionado por Estrada tiene que ver con la infraestructura del proyecto hidroeléctrico El Tambolar. Hoy el río San Juan atraviesa la zona mediante dos túneles, con una capacidad aproximada de 120 metros cúbicos por segundo cada uno.
Ante la posibilidad de un aumento del caudal, el EPSE trabaja para preservar las obras ya construidas. Una de las tareas consiste en desviar el río hacia el norte mediante el Paleo Cauce, para evitar que el agua pase alrededor de las estructuras del Tambolar y pueda deteriorarlas.
Estrada explicó además que el arrastre de rocas y escombros puede generar un desgaste progresivo en el hormigón que recubre los túneles, por lo que el cuidado de esas estructuras importa incluso si el deterioro no se produce de inmediato. El funcionario mencionó como antecedente los trabajos de reparación realizados en los túneles de Caracoles.
El escenario previsto para los próximos meses también podría tener un impacto positivo en la generación hidroeléctrica. Si los pronósticos se cumplen y los cuatro embalses sobre el río San Juan alcanzan niveles elevados, Estrada estimó que la generación podría más que duplicarse respecto de los niveles actuales, aunque aclaró que se trata de una estimación condicionada por múltiples factores y que los pronósticos oficiales corresponden a otros organismos especializados.
Así, mientras la provincia se prepara para un período con mayor disponibilidad de agua después de varios años de sequía, desde el EPSE aseguran que los parques solares cuentan con estudios y obras específicas para reducir el riesgo de inundaciones. El monitoreo de los cauces, el manejo de los embalses y el mantenimiento de la infraestructura hídrica son parte de las tareas para preparar a San Juan ante el escenario que podría presentarse con el deshielo.