San Juan se rinde al vermut: 35 stands, un chalet histórico y una segunda jornada que nadie quiere perderse
Nicolás Rostoll, uno de los organizadores de la Feria VIVE, no podía creer la convocatoria: 35 stands, nuevos elaboradores y un público que llegó al Chalet Cantoni con otra curiosidad. Lo que reveló sobre el interés por los vinos naturales...
La Feria VIVE volvió al Chalet Cantoni con su segunda edición y una convocatoria que sorprendió a los propios organizadores. Durante la primera jornada, 35 stands de vermut y vinos naturales reunieron a productores locales y de otras provincias con un público sanjuanino cada vez más interesado en conocer qué hay detrás de cada botella. La cita se repite este sábado 19 de septiembre desde las 18 horas.
"Estamos muy contentos por la convocatoria, sobre todo tanto de productores como de consumidores. Nos acompañan muchísimos elaboradores y productores que no estuvieron en la primera edición, así que se renueva también la propuesta", contó Nicolás Rostoll, integrante de la organización, en diálogo con DIARIO DE CUYO.
El encuentro no se limitó a la degustación. La feria incorporó música en vivo, gastronomía y actividades especiales pensadas para profundizar en los productos y en las historias de quienes los elaboran.
Proyectos que no llegan al supermercado
Uno de los objetivos centrales de VIVE es acercar al público aquellos proyectos que muchas veces quedan fuera de los canales comerciales tradicionales y no suelen tener presencia en las góndolas.
Rostoll explicó que quienes participaron de la primera edición regresaron para este nuevo encuentro y que, al mismo tiempo, se sumaron nuevos proyectos. En ese crecimiento, observan también un interés cada vez mayor por los vinos naturales y el vermut.
"Yo creo que día a día va picando un poquito más el interés por los vinos naturales, que son vinos de proyectos que no encontramos en el supermercado o que por ahí nos cuesta llegar más a ese tipo de propuestas", señaló el joven sanjuanino.
El evento también incluyó talleres y charlas para grupos reducidos, con distintos elaboradores que compartieron sus historias, tips y trayectorias. La programación contó con un taller de elaboración de vermut de la mano de Beto Godoy, de Weermood; IBT Fermenta abordó el papel de las levaduras para la elaboración de vinos; Cholita junto a Nomada Tarot compartieron un momento de "Vermut, Tarot y hierbas"; Francisco Cruz, de Finca Pastorelli, brindó una charla sobre vinos viejos; y Leo Ruiz, de La Baguala, presentó una propuesta sobre vinos de montaña. Para Rostoll, esos espacios permiten generar una conversación diferente entre quienes elaboran y quienes consumen, un contacto directo que forma parte de la identidad que buscan construir.
En esta oportunidad la feria reunió proyectos como Raíz Profunda, Sorocayo, La Baguala, Finca Pastorelli, 35.cinco, La Fortuna, Elefante Wines, Bodega Vinecol, Obon Wines, Bodega Romano Pin, Santa Julia Naturales, Trasviento Wines, Fervere Wines, Sempiterno, Casa Tano, Entre Cepas, Escuela Agrotécnica Cornelio Saavedra, Famiglia Delle Vedove, Giol, Vermut Pais, Paradoja, Federal Vermouth, Ruda Hembra, Montarraz Destilería, Weermood, Alfonsina Vermut, Vermunábico, Cholita Vermut, Ñata Vermut, Padró & Co, Vecino Vermu, Caraú Vermut, Giovannoni Vermouth, Viento Vermut, Rodo Vermú, Chula Vermut, San Secondo y Upillay.
Música, gastronomía y una segunda jornada
El encuentro buscó convertir la visita a la feria en una experiencia más amplia. La música fue protagonista de la velada con los dj set de Edu Campos, Minnim y Cumbia Nenx. A esto se sumó una propuesta gastronómica con Charcutería de los Andes, Parque Parador de Montaña y Chapad Nan, para acompañar las degustaciones y el recorrido por los diferentes stands.
La invitación se renueva para este sábado 19 de septiembre, con la segunda jornada de la feria que comenzará a las 18 horas y se extenderá por toda la tarde. Las entradas se pueden conseguir vía online por Avantti.io. El valor de la entrada es de $10.000; mientras que para el acceso a las masterclass el costo es de $20.000 y contempla degustaciones premium.
Así, la segunda edición de VIVE volvió a combinar degustación, producción, gastronomía, música y aprendizaje, con la intención de consolidar un espacio de encuentro para un público que, según sus organizadores, comienza a interesarse cada vez más por el universo de los vinos naturales y el vermut.