La planta está montada, las máquinas probadas y todo parecía listo para arrancar. Sin embargo, un último envío de materiales certificados es el que define la fecha de salida al mercado.
La planta de paneles solares de San Juan está montada y con la mayoría de sus máquinas ya probadas. Lo que la frena no es la obra ni el equipamiento: es un último paquete de materiales certificados que todavía no llegó y que es indispensable para validar los módulos fotovoltaicos.
Así lo confirmó el presidente de EPSE, Lucas Estrada, en diálogo con Buen Día Día, por Canal 13. Según el funcionario, la idea es cerrar esa instancia en el primer trimestre de 2027.
Un requisito técnico que no se puede saltear
Estrada fue claro con los tiempos: "El primer trimestre del año que viene deberíamos estar completando el proceso". Y aclaró que ese paso no admite atajos, porque los paneles tienen que cumplir con los estándares de calidad y certificación que exige el mercado para poder venderse.
La infraestructura, en cambio, está prácticamente terminada. Las máquinas ya están instaladas y la mayoría superó las pruebas de puesta en marcha. Lo pendiente son los procedimientos técnicos y administrativos que garantizan que los módulos fabricados cumplan con las exigencias, y el sello de calidad correspondiente.
Por eso el arranque de la producción no depende de sumar equipos nuevos, sino de completar esa validación. La certificación es un paso central para la comercialización y el organismo debe respetar los plazos que fija el procedimiento. El cronograma que mencionó Estrada apunta a cerrar esa etapa entre enero y marzo de 2027.
Baterías: la otra pata de la apuesta solar
En la misma entrevista, el titular de EPSE se refirió al almacenamiento con baterías y a lo que representa para el sistema eléctrico. Los parques solares con esta tecnología permiten guardar la energía que se genera de día y usarla cuando ya no hay radiación solar.
No se trata solo de entregar energía: estas instalaciones también aportan potencia firme y servicios que sostienen la red. Entre ellos, el llamado "arranque en isla", una capacidad que deja al parque funcionar como referencia para recuperar el suministro ante determinados cortes.
Estrada explicó que ese tipo de servicios suele asociarse a centrales hidroeléctricas o térmicas, que pueden arrancar sin depender de una referencia externa de la red. Con baterías, un parque solar también puede cumplir esa tarea.
Sobre la tecnología, detalló que las baterías son de litio y que su fabricación se concentra sobre todo en China. También marcó que los costos cayeron de forma considerable en la última década y que la vida útil estimada ronda los 15 años, con un rendimiento que se controla a través de estándares fijados en los contratos de provisión y mantenimiento.
Preparativos ante posibles crecientes del río
El repaso incluyó los trabajos que EPSE lleva adelante junto al Departamento de Hidráulica y otras dependencias provinciales para preparar instalaciones ante eventuales crecientes del río San Juan.
En el área de El Tambolar las tareas ya finalizaron: se protegieron las estructuras construidas y los túneles previstos para la futura obra, y el río fue contenido y desviado hacia el paleocauce.
Entre Punta Negra y Quebrada de Ullum, en tanto, el mantenimiento y la limpieza del cauce superan el 90% de avance. El objetivo es sacar materiales que puedan frenar el escurrimiento y complicar aguas abajo, sobre todo en sectores como el puente de calle Las Moras.
Por último, Estrada mencionó las tareas sobre las compuertas del dique Ignacio de la Roza para dejarlas completamente operativas. En ese punto también se retiró vegetación sobre el cauce, una intervención que generó cuestionamientos y que el funcionario justificó por el riesgo de que árboles y otros elementos obstruyan las compuertas frente a una creciente.