San Lorenzo lo ganaba sobre la hora y el 10 se sacó de encima un reto del DT con un zurdazo al ángulo
Un pibe de 21 años con la 10 del Ciclón venía de un reto del DT por un córner mal ejecutado. En la última jugada recibió el pase de Salas y sacó un zurdazo que se metió en el ángulo. Lo que dijo apenas terminó el partido.
Facundo Gulli definió en la última jugada y San Lorenzo se quedó con un 2-1 ante Estudiantes en La Plata. El pibe de 21 años, que lleva la 10 del Ciclón, agarró la pelota como falso wing derecho y la clavó de zurda en el ángulo superior derecho de Iacovich. Un rato antes, Insua lo había retado por un córner mal ejecutado.
El fútbol argentino se acostumbró a los homenajes a Lionel Messi desde su despedida de la selección: mensajes en redes, abrazos ante Benín, aplausos y hasta el partido detenido en el minuto 10. Gulli se sumó a esa lista con un gol de sello muy parecido al del rosarino, en la posición donde Messi más suele desequilibrar.
El reto que precedió al golazo
Minutos antes del cierre, el técnico lo había corrido por un envío desde el córner: le pidió que levantara la pelota y el centro salió mal. Igual lo dejó en cancha y no lo reemplazó. La apuesta le salió redonda.
“Fue un golazo muy lindo. Me había quedado pensando en la jugada del arranque, en la que salva el arquero. Cuando me dio el pase Salas en el final, era lo que me quedaba hacer. Le pegué y por suerte fue gol”, contó Gulli a TNT Sports Premium todavía sobre el césped. El festejo se lo dedicó a su mamá en un domingo especial.
El debut de Rojo y la apuesta de Medina
El partido tuvo otro condimento: el estreno de Marcos Rojo con la camiseta de Estudiantes, recibido entre aplausos y silbidos. El Pincha presentó suplentes porque tiene la cabeza puesta en la revancha del jueves con Flamengo, en Brasil, por las semifinales de la Copa Libertadores.
Lo que sorprendió fue el dibujo del Cacique Medina: un 5-3-2 con Edwuin Cetré como carrilero por la derecha y Rojo como líbero. La formación fue: Iacovich; Cetré, González Pirez, Rojo, Tomás Palacios y Benedetti; Monsalve, Kociubinski y José Sosa; Joaquín Correa y Alario. ¿Un ensayo táctico pensado para Río de Janeiro?
Un Ciclón con poco peso ofensivo
San Lorenzo llegaba con un déficit claro en ataque: apenas cinco goles en el Clausura, el último del carrilero Teo Rodríguez Pagano. Por eso Insua metió a Agustín Ladstatter en lugar de Alexis Cuello, suspendido, para generar peligro junto a Facundo Farías y Rodrigo Auzmendi, con Gulli partiendo desde el doble 5 en el 3-4-1-2 habitual.
Y de entrada nomás el Ciclón casi golpeó: una arremetida de Auzmendi y luego de Gulli terminó con dos remates salvados de gran manera por Fabricio Iacovich. El fútbol le iba a dar revancha al 10.
El penal que abrió la polémica
A los 9 minutos llegó la primera jugada discutida. Ezequiel Herrera agarró a Tomás Palacios tras un córner: le levantó la camiseta y lo sujetó con el brazo a la altura del cuello. Sebastián Martínez fue llamado por el VAR, a cargo de Héctor Paletta, revisó la acción en el monitor y cobró penal. Cetré lo cambió por gol.
Farías tardó en entrar en ritmo, pero casi firma el gol de la fecha: remató desde la mitad de la cancha al ver adelantado a Iacovich y la pelota pegó en el travesaño. ¿Sabía el exColón que el arquero pincha estaba adelantado por haber compartido prácticas hasta hace poco?
Más allá de ese chispazo y de la chance inicial, al Ciclón todo le costó: no hubo líneas de pase claras entre Gulli, Ladstatter, Auzmendi y Farías. La búsqueda más repetida y sin éxito fueron los lanzamientos largos de Amor para las proyecciones de Rodríguez Pagano.
La pelota parada que igualó
A los 41 minutos, la pelota parada hizo su trabajo. Ladstatter mandó un buen centro de zurda al punto penal y Guzmán Corujo cabeceó mejor para poner la pelota junto al palo derecho.
En el arranque del segundo tiempo San Lorenzo mantuvo una leve superioridad cada vez que Farías tocaba la pelota: el delantero fue víctima de siete infracciones. Insua buscó sumar peso en el área con el ingreso de Alan Salas por Ladstatter.
El replanteo del Cacique
Medina movió el banco con tres cambios: Mancuso por Tomás Palacios, Baltasar Rodríguez por Sosa y Tiago Palacios por Correa. Armó línea de cuatro con Mancuso, González Pirez, Rojo y Benedetti, y adelantó a Cetré como wing izquierdo en un 4-3-3. El cambio de postura modificó el mapa del juego enseguida: Cetré empezó a preocupar la espalda de Herrera y Tiago Palacios probó con remates envenenados sobre el arco de Devecchi.
Con el ingreso de Guido Carrillo por Monsalve, el local se fue con un 4-2-4 en ataque con Palacios, Carrillo, Alario y Cetré. Pero eso también le abrió espacios a la contra del Ciclón.
Devecchi se lució al mandar al córner un remate desde afuera del área de Baltasar Rodríguez, la chance más clara del Pincha. El partido parecía encaminado al empate, hasta que apareció Gulli: otro zurdo con la 10, otro homenaje a Messi y una explosión en todo San Lorenzo.