San Lorenzo perdía y la frustración explotó: Farías y Auzmendi se cruzaron a los insultos en plena cancha
San Lorenzo perdía 1 a 0 en Varela y la impotencia se trasladó a la cancha: dos compañeros se cruzaron a los insultos en plena jugada. Las cámaras captaron todo, pero lo que pasó después del episodio terminó de sellar la tarde del Ciclón.
San Lorenzo vivía una tarde complicada en Florencio Varela y la tensión terminó por estallar lejos del banco de suplentes. Facundo Farías y Rodrigo Auzmendi protagonizaron un cruce cargado de insultos que las cámaras de la transmisión captaron sin filtro, mientras el equipo de Rubén Darío Insua quedaba en desventaja ante Defensa y Justicia.
El detonante llegó con el Halcón arriba 1-0. Farías peleó una pelota que parecía perderse por la línea de fondo, la controló y, desde un ángulo casi imposible, sacó un derechazo que se estrelló en la parte exterior de la red. La decisión no le cayó nada bien a Auzmendi, que esperaba el centro en el corazón del área.
El delantero, que venía de fallar en el arranque de la jugada, le reclamó con dureza al exjugador de Estudiantes por no haber buscado el pase atrás. La respuesta de Farías fue inmediata y el ida y vuelta subió de tono hasta convertirse en una seguidilla de insultos que quedó registrada por los micrófonos y las cámaras.
Un cortocircuito que expuso la impotencia del Ciclón
El episodio no pasó a mayores dentro del campo, pero dejó al descubierto el clima de frustración que atravesaba San Lorenzo en Varela. Al equipo le costó encontrar claridad colectiva para revertir el resultado y los cortocircuitos en la ofensiva de Insua aparecieron en un momento crítico del partido.
El encuentro terminó 3-0 en favor de Defensa y Justicia, un golpe duro para un Ciclón que no logró reaccionar ni desde lo anímico ni desde lo futbolístico.
El presente de Farías en Boedo
Vale recordar que Farías está a préstamo en San Lorenzo hasta junio de 2027 y el club de Boedo tiene una opción de compra para ejecutar. El extremo llegó a Estudiantes procedente del Inter de Miami, no era prioridad para el cuerpo técnico de Alexander Medina y apenas había sumado minutos en el año.