San Luis se llevó del congreso rural un dato sobre La Pampa que ahora quieren copiar
San Luis volvió del congreso de policías rurales con una experiencia pampeana bajo el brazo: cómo funciona la Fiscalía Rural que allá ya trabaja junto a la Policía. Qué se analiza en la provincia.
La seguridad en el campo dejó de ser un tema de nicho y se convirtió en una agenda que las provincias discuten en conjunto. Con esa premisa, una comitiva sanluiseña viajó a Córdoba para el IV Congreso Interprovincial de Policías Rurales, que se realizó entre el 19 y el 21 de octubre en Villa Carlos Paz y reunió a delegaciones de 18 provincias y de Gendarmería Nacional.
Por San Luis dijeron presente integrantes de la Guardia Rural y de Policía Ambiental: Javier Sosa, Elías Neira y Alejandro Aguilera. A ellos se sumó Ignacio Nieto Guil, en representación del ministerio de Seguridad.
Qué se discutió en las jornadas
Las exposiciones giraron alrededor de las modalidades delictivas que golpean a las zonas rurales, las herramientas legales con las que cuentan las fuerzas, las estrategias de prevención y la coordinación con los organismos ligados a la actividad agropecuaria.
El encuentro también abordó la sanidad animal y vegetal, la protección del ambiente y la seguridad de las zonas productivas, además de dejar como saldo la creación del Consejo Nacional de Seguridad Rural, pensado como un espacio de articulación entre jurisdicciones para compartir información sobre delitos, experiencias de investigación y procedimientos preventivos.
La experiencia pampeana que llamó la atención
Entre los temas que más interés despertaron, Aguilera mencionó el funcionamiento de la Fiscalía Rural de La Pampa, que describió como un caso particular dentro del país.
“Ellos compartieron su experiencia, sus vivencias, cómo lo trabajan y la relación que mantienen entre la Fiscalía y la Policía. Es un ejemplo para que nosotros podamos analizar y entender si es necesario implementar esta metodología en nuestra provincia”, expresó.
Sobre el valor de estas reuniones, el referente sanluiseño señaló: “Son importantes porque compartís experiencias y muchas cuestiones sobre las formas de trabajo. Nos sirve para conocer cómo trabajan otras policías y cómo utilizan las herramientas legales”.
Ruralidad Segura, la carta que San Luis mostró
La comitiva provincial no solo fue a escuchar. También expuso las políticas que San Luis aplica en materia de seguridad rural, en especial el plan Ruralidad Segura, y la recepción fue buena.
“Han visto con muy buenos ojos la forma en la cual se puso en marcha el plan Ruralidad Segura, tanto por cómo nos hemos aliado con los integrantes del campo como por la preparación y especialización de nuestro personal”, indicó Aguilera.
El funcionario subrayó además la incorporación de recursos para mejorar la capacidad operativa en el campo: camionetas 4×4 con malacate y tecnología de conectividad, computadoras e impresoras que agilizan las intervenciones en el lugar de los hechos. Según explicó, esas herramientas fueron uno de los puntos de la experiencia sanluiseña que más curiosidad generaron, por su aporte a la prevención y a la respuesta policial en sectores alejados de los centros urbanos.
Formación y tecnología, los otros ejes
El congreso también puso el foco en la capacitación de los efectivos destinados a la seguridad rural. En ese terreno se destacó el modelo de la provincia de Buenos Aires, que incluye contenidos específicos sobre ruralidad en la formación de sus agentes a través de su instituto de seguridad pública y cuenta con una tecnicatura de nivel superior orientada a la temática.
Aguilera resaltó, por último, el uso de herramientas tecnológicas por parte de las policías con más experiencia en el área, tanto para mejorar la operatividad como para administrar los recursos humanos y optimizar las tareas preventivas.
El paso de San Luis por el congreso dejó intercambio de conocimientos, contacto con modelos de intervención de otras provincias y la posibilidad de mostrar los avances del plan Ruralidad Segura, con la mira puesta en seguir fortaleciendo la prevención del delito y la protección de quienes viven y trabajan en el campo.