San Luis suma pueblos a una red para hablar de lo que casi nunca se habla
¿Qué pasa cuando un pueblo entero se sienta a hablar de lo que casi nadie se anima a nombrar? La estrategia que ya avanza en cinco localidades y que ahora busca sumar una más.
El ministerio de Desarrollo Humano de San Luis avanza con una estrategia territorial para la prevención del suicidio que ya tiene mesas intersectoriales funcionando en Tilisarao, Cortaderas, Santa Rosa del Conlara, Justo Daract y Naschel, y que busca sumar una más en Concarán.
La iniciativa la lleva adelante la dirección de Emergencia Social, que integra la mesa interministerial de prevención del suicidio. La premisa que sostiene el trabajo es simple: la prevención necesita el compromiso de toda la comunidad, no solo del Estado.
Quiénes se sientan en la misma mesa
De los encuentros participan representantes de los municipios, del ámbito educativo, de salud, seguridad y justicia, Bomberos, concejos deliberantes, iglesias y comunidades de fe, ONG y vecinos. La idea es que cada localidad se conozca, detecte qué recursos tiene y arme su propia red de articulación.
“El objetivo es que los habitantes de cada localidad puedan conocerse, identificar los recursos existentes, establecer mecanismos de articulación para conformar una red local y comprender qué puede hacer cada uno ante una situación de riesgo, hasta dónde llega su intervención y a qué organismo debe recurrir para solicitar acompañamiento especializado”, explicó la directora de Emergencia Social, Celeste García.
Qué se trabaja en los talleres
Según detalló la funcionaria, los encuentros abordan factores de riesgo y factores protectores, señales de alerta, mitos relacionados con el suicidio, pautas para una escucha responsable y formas adecuadas de acercarse a una persona que atraviesa una situación de sufrimiento.
Durante septiembre, el área brindó un taller en la Universidad Nacional de San Luis (UNSL), una charla en la Universidad Católica de Cuyo (UCCuyo) y participó de las actividades por el Día del Estudiante en El Trapiche y de una jornada organizada por la municipalidad de Naschel.
“El abordaje comunitario permite también derribar mitos y temores que durante mucho tiempo dificultaron hablar sobre suicidio. Hablar responsablemente puede facilitar que una persona exprese lo que está atravesando y acceda oportunamente a ayuda”, cerró García.


