San Martín de Tucumán abandona la cancha y se sumerge en el barro para una misión urgente
¿Qué hace un plantel de fútbol profesional en medio del barro y la desesperación? Los detalles de la emotiva y silenciosa misión que San Martín de Tucumán cumplió lejos de los reflectores, donde un simple regalo cambió el día de una familia.
El plantel y la dirigencia de San Martín de Tucumán dejaron a un lado la actividad futbolística para realizar una visita humanitaria a La Madrid, una localidad del sur provincial devastada por las inundaciones. En un escenario de calles anegadas y familias viviendo en carpas, los referentes del “Santo” entregaron donaciones esenciales y escucharon los desgarradores relatos de los vecinos.
La comitiva arribó a la Plaza Congreso de La Madrid pasadas las 16.30, encabezada por el presidente Oscar Mirkin e integrada por los jugadores Lucas Diarte, Víctor Salazar y Gonzalo “Turbo” Rodríguez. Desde tres camionetas cargadas, ellos mismos descargaron colchones, bidones de agua, ropa y artículos de higiene personal, sumándose al trabajo de bomberos y voluntarios.

El lateral izquierdo se tomó una foto junto a personas que ayudaron en La Madrid
El gesto que iluminó una jornada gris
El contacto con la comunidad fue directo y emotivo. Los futbolistas y dirigentes escucharon a los vecinos, quienes describieron la desesperación de tener el agua “hasta el pecho” dentro de sus hogares. En medio de la desolación, un momento conmovió a todos: Joaquín Torres, un niño de siete años que sueña con ser futbolista y atraviesa días muy difíciles, recibió una pelota y una camiseta firmada por todo el plantel de regalo.

Integrantes del plantel y de la CD se acercaron hasta La Madrid para ayudar a los daminificados
La jornada solidaria se desarrolló sin protocolos ni discursos formales. Los jugadores optaron por un perfil bajo, se sacaron fotos, repartieron abrazos y prometieron a los damnificados que seguirían colaborando con la causa. La visita culminó con el regreso de la comitiva a San Miguel de Tucumán, mientras La Madrid continúa su lucha contra el barro y las consecuencias del temporal, en una tarea de recuperación que aún no tiene fin.